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La Dirección General de Tráfico (DGT) ha dado a conocer un cambio significativo en el funcionamiento de los radares en las carreteras españolas. Este ajuste, que afecta a las velocidades a las que los radares saltan en tramos con un límite de 120 km/h, ha generado una gran expectación.
Pero más allá de este cambio, hay un aspecto clave que pocos conductores conocen y que podría marcar la diferencia entre una multa o eludirla. ¿Sabías que los radares no se activan de inmediato cuando superas ligeramente el límite de velocidad? La DGT tiene un margen tolerable de error que, en muchos casos, permite una pequeña excedencia sin consecuencias. Sin embargo, este margen no es el mismo en todas las situaciones, por lo que conocer las nuevas normativas puede ahorrarte más de un susto.
La nueva velocidad a la que saltan los radares de 120 km/h
Recientemente, la DGT ha adaptado el margen de tolerancia en los radares en tramos donde el límite de velocidad es de 120 km/h. Hasta ahora, muchos conductores desconocían que no se aplicaba una sanción automática al superar el límite por unos pocos kilómetros por hora. Esto se debe a la “regla del 5 y 7”, un margen de error establecido por la normativa de tráfico para evitar multas injustas por pequeñas oscilaciones de velocidad.
La “regla del 5 y 7” es una normativa que regula el margen de tolerancia en los radares fijos y móviles, y se aplica de manera distinta dependiendo del tipo de radar y de la velocidad límite en cada tramo. Esta regla está regulada por una orden ministerial de 2020 y establece lo siguiente:
Radares fijos: En tramos con límite de velocidad inferior a 100 km/h, el radar permite una tolerancia de hasta 5 km/h. En tramos con límite superior a 100 km/h (como el caso de las autovías y autopistas donde el límite es de 120 km/h), se acepta una tolerancia de un 5% sobre el límite establecido.
Radares móviles: En el caso de los radares móviles, la tolerancia es mayor. Si el límite de velocidad es inferior a 100 km/h, los radares pueden tolerar un exceso de hasta 7 km/h. En tramos con límite superior a 100 km/h, la tolerancia aumenta al 7% del límite establecido.
Por ejemplo, en una autopista con un límite de 120 km/h, los radares podrán tolerar un exceso de hasta 6 km/h sin activar la sanción. Sin embargo, una vez superado ese margen, la multa será inevitable. Es fundamental que los conductores conozcan esta tolerancia, ya que muchos desconocen que un exceso de 3 o 4 km/h puede ser suficiente para recibir una sanción si el radar está calibrado según estos márgenes.
Radar en una autovía.
@AjElBruc
¿Dónde se aplica esta normativa?
La regla del 5 y 7 se aplica a todos los tramos de carreteras que cuenten con radares de control, tanto fijos como móviles. Esto incluye las autovías y autopistas, así como las carreteras secundarias en las que se instalan dispositivos de control de velocidad. La DGT ha explicado que el objetivo de esta normativa es garantizar que las multas se apliquen de manera justa y evitar sanciones innecesarias por pequeñas variaciones en la velocidad que no representen un verdadero riesgo para la seguridad vial.
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Multas y sanciones: ¿cuánto te puede costar un exceso de velocidad?
Superar el límite de velocidad tiene consecuencias económicas y, en algunos casos, penales. Las multas por exceso de velocidad varían según el margen superado y el tipo de carretera. En tramos de 120 km/h, las sanciones por superar el límite en 20 km/h o menos tienen un coste aproximado de 100 euros (si se trata de una infracción leve). Si el exceso de velocidad es mayor, las multas pueden ascender a 300 euros o más, y en algunos casos, incluso puede haber la retirada de puntos del carnet de conducir.
En resumen, la nueva regulación de los radares de 120 km/h y la tolerancia de velocidad son una oportunidad para evitar sanciones por pequeños excesos. Sin embargo, siempre es recomendable conducir con precaución y respetar los límites para garantizar la seguridad de todos los usuarios de la vía.
