El túnel bajo el agua de 10 km con un espectáculo de luces en el techo ya es un atractivo turístico

El túnel bajo el agua de 10 km con un espectáculo de luces en el techo ya es un atractivo turístico

Las grandes obras faraónicas parecen ser ya muy habituales en China, un gigantesco país que salva desniveles, montañas, ríos, lagos y bahías marítimas a golpe de puente o túnel, como el de Taihu.

Y es que el gigante asiático ha vuelto a elevar el listón en lo que a infraestructuras críticas se refiere con la inauguración del túnel de Taihu; China no solo ha sumado 10,79 kilómetros de asfalto subterráneo a su red vial, sino que ha consolidado una proeza técnica que desafía las complicaciones hidrológicas de uno de los lagos de agua dulce más grandes del país.

Para los que viajamos sobre dos y cuatro ruedas, adentrarse en un túnel siempre significa maravillarse con las proezas de la ingeniería moderna, y ya no solo por las soluciones estructurales de alto nivel empleadas, sino también por el espectáculo visual en sí.

Desafío técnico

Para nosotros, simples moteros amantes de las dos ruedas y desconocedores por completo de las tecnologías y métodos empleados en la construcción de un túnel, saber cómo se construyó el túnel de Tahu puede que no nos apasione, pero también es todo un reto.

A diferencia de los túneles perforados con tuneladora (TBM), el Taihu se construyó mediante un sistema de ataguía por secciones (cofferdam). Este método implicó el drenaje de áreas específicas del lecho del lago para trabajar en seco, permitiendo una monitorización milimétrica de la estructura.

Fue inaugurado en 2021.Chinadaily

Para su realización se utilizaron más de 2 millones de metros cúbicos de hormigón, refrigerados por hielo industrial en la fase de fraguado y consolidación, y para monitorizar la integridad de la estructura, se han integrado cables de fibra óptica, permitiendo un seguimiento en tiempo real de vibraciones y variaciones de temperatura en el núcleo del material, para controlar también las posibles microfisuras que aparezcan.

La longitud total del túnel de Taihu es de 10,79 km, con un ancho de vía de 17,45 metros, tiene 6 carriles de circulación y circula a una profundidad máxima de 20 metros bajo el lecho del lago. Pero por si esto no fuera suficientemente espectacular, espera a leer lo que sigue…

El techo de “Cielo Estrellado”

Lejos de fabricar un simple túnel, aburrido y triste, en este de Taihu decidieron incorporar un curioso elemento de seguridad. Para un conductor, la monotonía en un túnel de 11 kilómetros es un factor de riesgo crítico.

Los ingenieros chinos han abordado esto desde la psicología del diseño. Para evitar la somnolencia, el tedio y la falta de atención, el techo está equipado con una red de luces LED de colores que simulan un cielo despejado o patrones cromáticos variables.

Con ello se busca reactivar la atención del conductor y reducir la fatiga ocular producida por las luces de sodio convencionales. Además, las estructuras de ventilación, como la icónica “Jade Snail”, funcionan como hitos arquitectónicos que rompen la continuidad visual del trayecto, aportando 174.000 puntos de luz LED adicionales.

Conectividad y alivio logístico

Ubicado en la provincia de Jiangsu, a unos 50 kilómetros al este de Shanghái, este túnel actúa como la arteria principal de la autopista Changzhou-Wuxi, ofreciendo una alternativa de alta capacidad al eje saturado de Shanghái-Nanjing, minimizando las turbulencias de tráfico en una de las zonas industriales más densas del delta del río Yangtsé.

Gracias a todo esto, el túnel de Taihu, que entró en servicio el 30 de diciembre de 2021, no solo es una increíble obra de ingeniería y un alivio para el tráfico rodado, sino que también se ha convertido en un reclamo turístico que cada día es visitado como una de las maravillas del país asiático. Ya sabes, si vas a pasar unas vacaciones cerca de Shanghai, no te pierdas este túnel.