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Un fenómeno conocido como el ‘método gallego’ ha comenzado a expandirse por las carreteras españolas, generando preocupación entre las autoridades. Esta práctica, lejos de mejorar la seguridad vial, se ha convertido en una herramienta para esquivar los controles de velocidad, especialmente a través de grupos de WhatsApp.
Aunque nació en Galicia, este sistema se ha extendido por otras regiones del país durante 2024. Su funcionamiento es simple: los conductores se avisan mutuamente sobre la ubicación de radares fijos y móviles, permitiendo reducir la velocidad justo a tiempo y evitar así las multas.
¿En qué consiste exactamente el ‘método gallego’?
El ‘método gallego’ se basa en el intercambio de información en tiempo real sobre controles de tráfico. A través de grupos de mensajería como WhatsApp o Telegram, los usuarios alertan sobre la presencia de radares, controles policiales o puntos de vigilancia.
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Esta práctica ha ganado popularidad por su aparente eficacia para esquivar sanciones. En Galicia, donde se originó, cientos de conductores participan activamente en estos grupos, que funcionan como auténticas redes de alerta. Desde ahí, la moda ha saltado a muchas otras comunidades, afectando a la eficacia de los controles de velocidad.
La DGT responde: medidas para frenar esta tendencia
La Dirección General de Tráfico ya ha manifestado su preocupación. Aunque reducir la velocidad no es ilegal, hacerlo únicamente para evitar una multa y no por respeto a las normas puede tener consecuencias graves para la seguridad vial. Además, alertar de la presencia de radares puede considerarse una conducta que favorece el incumplimiento de las normas.
Por ello, la DGT está preparando medidas para frenar esta práctica. Entre ellas, se contempla el uso de nuevas tecnologías para detectar infracciones y aumentar el control sobre estas redes de avisos. También se están emitiendo advertencias a través de campañas de concienciación para desincentivar el uso de estos métodos.
En definitiva, el ‘método gallego’ pone en jaque a los controles de tráfico en España y la DGT está decidida a frenarlo antes de que sus efectos sean irreversibles.
