![]()
Jorge Martín viajó a Austin este fin de semana a pesar de no poder participar en el tercer GP de la temporada de MotoGP. El campeón del mundo sufrió dos caídas fuertes en la pretemporada y tuvo que ser operado en ambas ocasiones. La segunda fue la que causó más dañó y por eso no ha podido empezar su primera temporada con el nº1 en el carenado.
Pero como también es su primer año como piloto de fábrica en Aprilia, el de San Sebastián de los Reyes quiso hacer piña con su nueva estructura y estar con los de Noale para demostrar su mejoría antes de volver. Un regreso que se podría dar en Qatar, el próximo GP del calendario, si los resultados médicos son favorables.
“La verdad que está claro que estando aquí es difícil no ponerse un mono y no salir a pista. Es lo que me toca, venía con las cosas claras. No sabía hasta que punto iba a disfrutar este fin de semana pero me lo estoy tomando con otra actitud. Me pongo los cascos e intento escuchar lo que dice Bezzechi y lo que dice Savadori y poder aportar lo que pueda. Era importante estar con el equipo y entender cómo trabajan. Contento de estar aquí porque significa que mi vuelta está más cerca”, dijo para DAZN.
“No sé si podre estar en Qatar. Está claro que estoy mejorando, para mi lento, pero mucho más rápido de lo que decían los doctores. Ahora después de Austin, tendré unas pruebas en Barcelona para ver hasta que punto ha soldado el escafoides y las siete fracturas que tuve. Ya decidiremos. Qatar puede ser realista pero no sé si tendré la fuerza para aguantar todo el fin de semana”
Lee también
A pesar de contestar las preguntas de DAZN con una sonrisa en la cara, el madrileño expresó que no lo ha pasado nada bien viendo las motos desde su casa.
“Fue un momento muy duro a nivel mental. Llegué a pensar que no volvería a pilotar o a correr, porque durante las dos primeras semanas, la mano no me servía para nada. Literalmente tenía que sujetarme la mano lesionada con la otra. Por suerte, esto ha quedado atrás y ya estoy dando saltos”, recoge en este caso Motorsport.com.
“No ha sido nada fácil. La caída de Malasia fue muy drástica de ver pero a los ocho días estaba encima de una moto. La segunda fue grave. Me hice bastante daño entrenando en supermotard y las dos semanas siguientes fueron muy duras. Me alejé mucho de las motos pero no queda otra que mirar para adelante. Es la lesión más difícil de recuperar. En Portimao tenía todo el cuerpo roto pero la recuperación fue rápida y esta está siendo más lenta de lo habitual. Pero nada, con ganas de volver. Lo importante es que estoy animado, es importante no perder esas ganas. Cada día, un día menos”, expresó para finalizar.
