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Pit Beirer, KTM Motorsport Director, ha concedido una entrevista a ‘ServusTV’. En la emisora privada más grande de Austria, el expiloto de motocross ha manifestado que “nuestros objetivos en MotoGP no han cambiado, queremos subir al podio. Ya hemos conseguido siete victorias en esta categoría y, nuestro mejor piloto, terminó cuarto en el campeonato del mundo. Por segundo año consecutivo, fuimos el segundo mejor fabricante. Hemos alcanzado algunos objetivos, pero el siguiente debe ser tener a un piloto en el podio del campeonato al final del año. Ese es nuestro gran reto y trabajamos muy duro para lograrlo”.
El alemán, durante la charla, ha defendido que “Pedro Acosta y Brad Binder son nuestro equipo soñado. Maverick Viñales y Enea Bastianini son nuevas incorporaciones. Contamos con una alineación de pilotos como nunca antes y eso nos hará mejorar. Los próximos dos años serán decisivos para nosotros en MotoGP”. Además, sobre el ‘Tiburón de Mazarrón ha añadido que “tenemos al diamante en bruto más joven que está emergiendo en el campeonato y que todo el paddock desea tener”.
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Sobre Pedro Acosta, Pit Beirer ha espetado que “ha renovado con nosotros en dos ocasiones y nos ha elegido cada vez. Con él, tenemos una gran oportunidad porque hace las cosas de manera especial y mejor que los demás, algo que podemos ver en los datos. A través de él, debemos demostrar si tenemos lo necesario para ser campeones del mundo en MotoGP o no. Por eso, los próximos dos años serán cruciales. Tenemos que establecernos definitivamente y luchar con regularidad por el podio. Si no lo hacemos, no podremos retener a los mejores pilotos. Contamos con los cuatro pilotos que necesitamos para aspirar a la corona”.
Por ello, el KTM Motorsport Director es consciente de que “si no le damos una moto competitiva, no podremos retener a Pedro Acosta en dos años. Y tampoco podemos tratar de retenerlo solo con un contrato”.
Finalmente, el alemán ha explicado que “nuestra misión es construir una moto ganadora. Si lo conseguimos, no habrá razón para que se marche. Su enfoque está completamente en la moto. Todas las preguntas que nos hizo en invierno no fueron sobre dinero, sino sobre la evolución técnica, si habíamos avanzado con la moto y si cumpliríamos con lo discutido en el test de Barcelona. En los fines de semana de carrera, es el último piloto en abandonar el pit lane; se queda hasta el final con su técnico analizando los datos de los neumáticos. Lo da todo. Es un extremo, como lo fueron los más grandes, como Michael Schumacher. Son aquellos que están dispuestos a dar un paso más allá, incluso fuera de la pista”.
