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Hace ya algunos años que tanto gobiernos como instituciones públicas y constructores de vehículos se posicionaron de manera casi radical por un futuro basado en los vehículos eléctricos. Inicialmente incluso parecía que no había ningun alternativa a lo eléctrico a medio plazo.
Muchos fabricantes de la industria de la automoción lo apostaron todo por los vehículos eléctricos. En el caso de las motos, vimos el nacimiento de varios fabricantes dedicados a construir motos y scooters movidos por electricidad.
Pero el tiempo y la experiencia han puesto de relieve los problemas asociados a este tipo de vehículos que, en un principio, parecieron ignorarse. De entrada, la fabricación de motores eléctricos y de baterías dista de ser ecológica, necesitando toneladas de minerales escasos y con un proceso de producción altamente contaminante.
En segundo lugar, los vehículos eléctricos suelen tener una autonomía limitada, en comparación con uno de combustión, lo cual limita su capacidad viajera y obliga a planificar bien las rutas.
El otro punto crítico es la recarga de las baterías. Una recarga completa significa horas, y en el mejor de los casos, por lo menos media hora para poder seguir adelante. En el día a día, si no se dispone de un parking con punto de recarga propio o de una batería extraíble -en el caso de una moto- es poco rentable tener un vehículo eléctrico.
Todo esto ha hecho que la venta de motos y coches eléctricos esté claramente a la baja, en el caso de las motos, incluso en franca caída. Muchos de los que lo apostaron todo a la electricidad han tenido que cerrar sus puertas.
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Redacción
Europa se ha fijado el año 2035 como el de la fecha límite para los motores de combustión interna. Sin embargo, el Partido Popular Europeo presiona para que más allá de esta fecha puedan seguir vendiéndose vehículos híbridos y también de combustión interna movidos por combustibles alternativos y ecológicos, sea el hidrógeno, sean los biocombustibles o los combustibles sintéticos. Significaría dar vida a muchos fabricantes, que hasta el momento se veían obligados a jugárselo todo a una sola carta, la de electricidad.
En Ducati ya manifestaron que nunca harán motos eléctricas, ya que, según sus propias palabras, una Panigale eléctrica no sería una Panigale…
DUCATI
Esto también favorecería de manera especial al mundo de las motos, que todavía en mayor medida que el de los coches se ha manifestado en contra de la propulsión eléctrica.
Puede que el futuro no sea tan triste.
