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Mientras esquivan como pueden la marea de reclamaciones, quejas y peticiones por la inminente y polémica implantación obligatoria de la baliza V16 conectada, en la Dirección General de Tráfico (DGT) siguen apostando por ideas contundentes y controvertidas en materia movilidad y seguridad vial en las carreteras españolas. Pere Navarro, director del ente, acaba de afirmar que el futuro de las ciudades será uno sin coches ni motocicletas por las calles.
Sin embudos y muy claro a la hora de desarrollar su tesis en la octava edición del encuentro de ciudades para la seguridad vial y la movilidad sostenible celebrado en Badajoz la semana pasada, esto es lo que dijo exactamente: “En el ámbito local, la apuesta está en promover de manera decidida el transporte público, ya que este se va a convertir en el único modo de acceder a las ciudades, cuyo espacio es limitado y no pueden asumir más coches entrando cada día en ellas”.
Hasta el coche eléctrico tiene caducidad en la ciudad
El único modo. Cabe subrayar la expresión usada por Navarro al discutir el futuro de la movilidad urbana y referirse al transporte público. Aunque no hizo referencia explícita a las motos y los ciclomotores, su visión sobre los coches eléctricos permite entrever el convencimiento de la DGT respecto a la eliminación de los vehículos privados en la vía pública: “El problema es de espacio. Lo que no queremos son coches en el centro de la ciudad. No rellenar aquello de automóviles eléctricos y tener otra vez el problema de la congestión. Todos saben que el problema de tráfico que hay en las ciudades, básicamente, es de espacio. Es un reto”.
Para Navarro, la correcta gestión de la movilidad en las ciudades será el mayor acelerador para reducir los problemas asociados de seguridad vial. “Si funciona bien la movilidad, puede funcionar bien la seguridad vial, y si no funciona bien la movilidad, seguro que la seguridad vial no va a funcionar”, apuntaba. “Quienes lo hagan bien tendrá ciudades atractivas, atraerán talento, inversión… las que no resuelvan bien la movilidad quedarán atrapadas en la congestión, el ruido y los siniestros”, añadía.
En la actualidad, un 42% de las víctimas de tráfico en las urbes son peatones, la mayoría atropellados principalmente por turismos y furgonetas. El transporte de mercancías y la logística, de hecho, son otro reto notable que Navarro quiso remarcar durante su intervención en el foro organizado en Badajoz.
El máximo responsable de la DGT quiso señalar que políticas como el calmado del tráfico, la implantación de carriles bici, calles peatonales y planes de movilidad sostenible están consiguiendo rebajar la cifra de fallecidos por siniestros viales en las ciudades, las españoles ya situadas entre las más seguras de toda Europa.
