El último naipe del castillo en el que se había convertido Damon Motorcycles ha caído. Después de meses de turbulencias, promesas incumplidas y dimisiones, nada queda ya de la moto eléctrica que iba a llegar para revolucionar el mundo de las dos ruedas.
Tras la dimisión de la cúpula de la “starup” hace unas semanas, y de no saber con certeza qué iba a pasar con el proyecto, ahora ya sabemos que no queda ni la página web. Era, quizás, el último lazo que sostenía la esperanza de que las promesas hechas pudieran llegar a buen puerto y hoy está cerrada.
Muchas promesas y poca realidad, así se resume este proyecto
Así pues atrás queda una era en la que la ilusión estuvo muy por encima de la realidad, y donde las promesas nunca llegaron a desarrollarse realmente fuera del papel. Pero la situación es más compleja debido a que, por medio, sí ha habido un gran movimiento de capitales que algunas fuentes sitúan cerca de los 75 millones de dólares despilfarrados.
Damon Motorcycles: grandes cifras y la única gran cifra que ha alcanzado es la de los miles de afectados
Recordemos que la promesa de Damon Motorcycles era la de crear una deportiva eléctrica capaz de alcanzar los 320 km/h de velocidad punta, 200 CV y una autonomía media de 320 kilómetros. De nuevo, demasiado bonito para ser cierto.
Aun así lo peor no está en que nos hayamos quedado sin el desarrollo de un proyecto que prometía revolucionarlo todo. Lo peor es que desde que la marca se fundara en 2016, ha habido más de 3.000 clientes que han realizado pre-reservas de una moto que nunca va a existir.
Aunque hemos llegado a ver fotos y vídeos del modelo, nunca llegó a producción
Sí, porque esa es a día de hoy la realidad es que solamente los perfiles en redes sociales se mantienen y todo lo demás ha desaparecido. Unos perfiles que, de todas maneras, llevan ya dos años sin actualizar, evidenciando que esta quiebra era algo que venía gestándose desde hace un tiempo…
