![]()
En ocasiones los sueños se hacen realidad, y sobre sueños en Bimota tienen una larga experiencia; algunos de ellos se han llegado a materializar en forma de motocicletas tecnológicamente muy avanzadas e innovadoras.
Sin embargo, nunca hasta ahora, que es propiedad de Kawasaki, ha estado tan cerca de poder fabricar sus motocicletas artesanales y muy poco convencionales con el pulmón económico que representa formar parte de una compañía como Kawasaki. Así, bajo este paraguas, ahora Bimota se pueden centrar en lo que verdaderamente sabe hacer: diseñar y fabricar motocicletas del más alto nivel.
Esta es la fábrica de Bimota en Rimini.
Álex Medina
Además, a este nuevo potencial productivo del que dispone ahora Bimota, se le tiene que añadir que su producto se distribuirá en la red de concesionarios de la marca japonesa, sin olvidar que el intercambio de tecnología le va a permitir, entre otras cosas, disponer de propulsores y electrónica de ultima generación.
Pues eso, un sueño hecho realidad.
All in
Como ha sucedido siempre a lo largo de la historia, no hay mejor forma de demostrar que eres capaz de fabricar un producto de calidad y competitivo que batiéndote el cobre en las carreras, eso da prestigio y te ganas la confianza de los usuarios. Y ese ha sido precisamente el motivo por el que Bimota ha decidido tomar parte en el campeonato del mundo de Superbike este año.
Nada puede salir mal si se juntan en un mismo proyecto un equipo como el de los italianos de Bimota, una compañía de la dimensión de Kawasaki y la juventud y pasión de un grupo como el Provec Racing.
Expectación ante una nueva era para Bimota.
Graeme Brown
La fiesta de Bimota a la que asistimos coincidió con la presentación del equipo Bimota by Kawasaki Racing Team, que, como decimos, disputará el mundial de Superbike esta temporada. Y es que los italianos han desarrollado la KB 998 Rimini con ese objetivo, un modelo que a su vez tendrá su réplica en versión de calle dentro de apenas un año y medio. La moto, visto como han ido las pruebas y el resultado del modelo de serie, funciona.
La versión de calle de la KB8 Rimini brinda nada menos que 200 CV de potencia.
Álex Medina
En Bimota han podido trabajar sin la presión de tener que cumplir expectativas, pagar a proveedores y otras muchas incógnitas.
Los japoneses también están contentos: ganan prestigio como imagen de marca y pueden ganar carreras. Y es que para poder mantenerse al más alto nivel en el mundial de Superbike, después de adjudicarse con la Kawasaki ZX-10R un total de siete campeonatos del mundo, necesitaban hacer una moto nueva.
Y eso de hacer una moto nueva en un gigante como Kawasaki, con una maquinaria lenta de mover y muchas decisiones que tienen que ser contrastadas y verificadas por varios departamentos antes de aprobarse, requería mucho tiempo. Demasiado.
Kawasaki apuesta por el prestigio que aportan de los italianos.
Graeme Brown
Así que uno de sus directivos, parece ser que fue el propio presidente de la compañía, propuso que Bimota se encargara del proyecto a nivel de parte ciclo y que ellos pondrían los medios y el propulsor.
Expectación
Shigemi Tanaka, Chairman and Managing Director Bimota S.p.A., era un hombre nervioso en Rimini el día de la fiesta. Aunque posiblemente estaba nervioso porque tenía que dar un discurso en inglés que le costó memorizar.
En el fondo, al margen de ese miedo escénico, Shigemi Tanaka estaba muy tranquilo porque su proyecto está bien encauzado: la decisión estratégica de seguir confiando en el Team Provec, en este caso con una Bimota, es una apuesta ganadora.
No hay mejor forma que sacarle partido a la adquisición de Bimota por parte de los japoneses: Kawasaki gana en excelencia y, a buen seguro, las unidades limitadas que se producirán en Rimini, que este primer año serán un total de 300 entre dos modelos, se venderán en un “plis plas”.
Producción de la versión de calle de la KB 998 Rimini.
Álex Medina
Provec Racing
A todo esto, el Team Provec de los hermanos Guim y Biel Roda, que gestionan el denominado BbKRT (Bimota by Kawasaki Racing Team), estaban tan contentos como la gente de Bimota, más serenos que los japoneses, pero con ese punto de emoción propio de los grandes acontecimientos.
Para Provec la aventura de Bimota es apasionante, revolucionaria. Una asociación que les permite tomar carrerilla en la lucha por volver a ganar el mundial de Superbike.
Así que, en una nave cerca del Mar Adriático en la que el acento japonés y catalán se mezclaron con el italiano, todo el mundo tenía motivos para estar contento. Una buena fiesta.
Los orígenes
No es la primera vez que recordamos los orígenes y la historia de Bimota, por lo que en esta ocasión lo haremos de forma más breve.
Bimota la fundaron Massimo Tamburini, Giuseppe Morri y Valerio Bianchi en el año 1973 y nació con la intención de poder servir una parte ciclo a los emergentes propulsores japoneses de los años 80.
Tamburini había trabajado para los hermanos Castiglioni en Ducati y Cagiva, además de crear sus propias motocicletas. Ya en los años 70 proyectó una suspensión trasera progresiva y en el 78 un chasis perimetral, aunque es posible que su trabajo más rompedor, que desarrolló posteriormente junto a Pier Luigi Marconi y Roberto Ugolini, fuese la revolucionaria Bimota Tesi, un exclusivo modelo del que actualmente existe una nueva versión a la venta en el catálogo de la marca.
La Tesi es un icono de Bimota.
Álex Medina
En 1980 el piloto sud africano John Eekerold fue campeón del mundo de 350 con una Bimota y un motor Yamaha. Posteriormente, en el año 1988, con Davide Tardozzi como piloto, Bimota logró el triunfo en cinco pruebas del mundial de Superbike, también con chasis Bimota y motor Yamaha.
Pruebas de resistencia en cada una de las motos que se comercializan.
Álex Medina
Visita
El headquarters de Bimota está en Rimini, Emilia Romagna, a unos 130 kilómetros de Bologna.
Sus instalaciones son muy sencillas, apenas 1.500 metros cuadrados donde se ensamblan las motocicletas de forma completamente artesanal.
En el hall hay una bonita exposición de los modelos más emblemáticos de la marca que nos recuerdan su pasado deportivo y, sobre todo, su filosofía: fabricar motocicletas en serie limitada con la más alta tecnología.
La Terra aporta una parte ciclo inaudita en una Crossover.
Álex Medina
El sistema de trabajo de Bimota se basa en la fabricación de prototipos desarrollados por sus pilotos. Estos prototipos, una vez validados, pasan a ser producidos de forma totalmente artesanal.
Cada uno de los chasis fabricados por Bimota -los propulsores llegan directamente desde Japón- se someten a una prueba de resistencia y esfuerzo.
Material muy exclusivo esperando para el montaje.
Alex Medina
Con una plantilla de unos 15 operarios se montan motores, frenos, suspensiones y demás componentes. En este momento hay producidas 120 unidades de la nueva Kawasaki KB 998 Rimini.
La estrategía comercial de Bimota para este año se basará en la producción de los modelos KB 998 R y Terra, una trail, esta última, de altos vuelos y que en este 2025 se ha puesto al día.
