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En la historia del equipamiento motero, han aparecido muchas prendas técnicas para climatizar al piloto, pero el tema de aliviar el calor en pleno verano o de calentarnos en invierno aún sigue ahí, aunque una firma gala, Chill Ride, tiene la solución.
La startup francesa, que se dio a conocer en el salón de Milán de 2022, pretende convertirse en el estándar de la climatización en moto con el lanzamiento de su chaleco de climatización activa, un sistema que promete mantener el cuerpo a la temperatura ideal, independientemente de si cruzamos el Valle de la Muerte o el Stelvio en invierno.
Ingeniería aplicada
A diferencia de los chalecos calefactables convencionales, que dependen de hilos radiantes, el Chill Ride utiliza un circuito cerrado de líquido caloportador (una mezcla de agua y glicol), como el refrigerante del radiador.
El corazón del sistema es un módulo intercambiador de calor de dimensiones compactas (bautizado como Thermo-One) que se ancla a la moto, y que va conectado con una manguera a un chaleco, denominado Thermo-Vest.
El chaleco Thermo-Vest que calienta o enfría.Chill Ride
Este módulo emplea tecnología termoeléctrica basada en el efecto Peltier, capaz de enfriar o calentar el fluido que circula hacia el chaleco. Según las especificaciones técnicas, el sistema permite regular la temperatura del líquido entre los -15 °C y los 36 °C (6 niveles de ajuste).
Integración y seguridad
Desde el punto de vista estético y ergonómico, el chaleco destaca por su delgadez. Al no albergar baterías internas, el tejido es ligero y no interfiere con el ajuste de una chaqueta técnica o un mono de cuero.
La unidad de climatización Thermo One anclada a la moto ha sido reducida a la mínima expresión (mide 32 x 29 x 6 cm), y va instalada en la parrilla portabultos trasera, pero con tal acierto que tiene las dimensiones de la parrilla y sobre este módulo permite el montaje del top case. ¡Muy inteligente! Es compatible con la gran mayoría de parrillas de Givi, Shad, Kappa, SW-Motech, BMW…
La unidad que crea calor o frío, el Therno-One.Chill Ride
Según Chill Ride, tiene un consumo máximo que ronda los 50-70 vatios, por lo que es compatible con la mayoría de alternadores modernos sin comprometer el sistema eléctrico de la moto.
Este es el conector donde se coloca la manguera.Chill Ride
La conexión entre el Thermo-One y el chaleco Thermo-Vest se realiza mediante un tubo flexible dotado de un conector hidráulico de liberación rápida, -como el de una manguera de riego estándar. En caso de caída o al bajar de la moto sin desconectarlo, el sistema se desacopla instantáneamente sin riesgo para el usuario ni para la integridad del circuito.
Es tan ingenioso que la unidad Thermo One queda escondida bajo el topcase.Chill Ride
El piloto regula la temperatura mediante un control remoto de dos botones con batería recargable (con carga para 6 meses) instalado en el manillar, permitiendo ajustar la temperatura en tiempo real.
Chill Ride no ha inventado la climatización, pero sí ha logrado miniaturizar un intercambiador de calor con la robustez necesaria para soportar las vibraciones y la intemperie propias del motociclismo. Con un peso total del sistema de unos 2 kilos, estamos ante una solución definitiva para el rutero y el usuario interurbano que usa la moto para desplazarse a diario al trabajo, que busca eficiencia térmica sin el engorro de las capas térmicas tradicionales.
La temperatura se regula desde este simple mando.Chill Ride
El kit ya se comercializa en Europa con un precio de 1.449 euros (según configuración), una inversión que, si bien es elevada, se justifica por la sofisticación de sus componentes y la promesa de transformar cualquier ruta en una experiencia climáticamente neutra.
