El aullido de esta mítica moto de competición tetracilíndrica de los 90 sigue siendo único

El aullido de esta mítica moto de competición tetracilíndrica de los 90 sigue siendo único

Cuando en el año 2002 comenzó la era de MotoGP con los motores de 4T, se inició el cierre de la etapa más gloriosa del mundial de velocidad, la de las 500cc de motor 2T.

En la década de los 90, el mundial de velocidad de la categoría de 500cc tenía destacados protagonistas. Las motos eran las reinas y los pilotos sus príncipes, que las hacían volar a un ritmo que te aceleraba el pulso con solo escucharlas.

Las Honda NSR500, las Suzuki RGV500 y las Yamaha YZR500 de los equipos oficiales eran motos únicas, con potencias de más de 170 CV, pero que se entregaban de manera brutal en solo 2.000 vueltas.

Esta es la primera Honda NSR500 campeona del mundo con Freddie Spencer.Honda HRC

Estrenada en 1984, la NSR500 era especial, porque en los 90 era siempre la favorita para llevarse el mundial en manos de Mick Doohan, quien lo logró en nada menos que cinco ocasiones. Alex Crivillé también fue campeón del mundo de 500cc sobre la Honda NSR500, el primer español en lograrlo y el penúltimo piloto que le dio un título mundial a la NSR500 de los 10 que consiguió.

Esta moto era una bestia con chasis doble viga de aluminio, llantas de 17”, suspensiones Showa y pinzas de freno Nissin, con enormes discos de freno delanteros.

La todopoderosa  Honda NSR500 vestida con los colores de Repsol.BOX REPSOL

Dotada de un motor de 4 cilindros en V de 500 c.c., de ciclo dos tiempos, con refrigeración líquida y cuatro escapes –dos en el colín y uno a cada lado de la moto en salida baja–, no había quien le tosiera.

Fue la primera que estrenó la alimentación por inyección electrónica y el orden de encendido conocido como Big Bang en su motor en el año 1990, y que se diferenciaba del resto de motos de la parrilla por su sonido de escape más grave, menos chillón.

El orden de encendido Big Bang de la chispa en los cilindros, con mayores intervalos entre cada secuencia de explosiones, provocó que el motor entregara un mayor par motor a menor régimen, lo que fue una gran ventaja a la salida de las curvas, un avance estratégico que pronto copiarían las marcas rivales.

Y ese no fue el único experimento que hicieron en Honda, ya que para lograr más potencia y reducir la temperatura del motor, ¡se llegó a instalar una inyección electrónica de agua en los cilindros!

Os dejamos con un par de videos oficiales de esta moto, su historia y uno de los shorts que ha publicado Honda HRC del momento de la puesta en marcha del motor de una de las unidades que se encuentran en el museo de la marca, el Honda Collection Hall, todo un lujo que se conserve esta joya como recién salida de la caja.