![]()
Vaya por delante que la Dirección General de Tráfico (DGT) recomienda en sus últimas campañas de concienciación que ni una gota de alcohol es segura al manillar o al volante. El organismo que vela por la movilidad y la seguridad vial en España lleva meses impulsando su política de solo cero alcohol tiene cero consecuencias, un lema respaldado por varios estudios científicos. Si bien se ha aprobado ya el cambio legislativo que rebajará las tasas de alcohol en sangre (0,2 g/l) y aire aspirado (0,1 mg/l), un avance que virtualmente significará una tasa 0,0 de alcohol para todos los conductores y motoristas, el nuevo reglamento no ha entrado todavía en vigor y no será aplicable estas Navidades.
“El alcohol aumenta el riesgo desde la primera consumición. Incluso por debajo del límite legal, beber significa ponernos en peligro y poner en riesgo a los demás”, subrayaba este mes Francisco José Ruiz Boada, subdirector general de Movilidad y Tecnología de la DGT. La ley, sin embargo, todavía permite beber y ponerse al volante o al manillar como demuestra un gráfico que en 2022 compartió el mismo ente en sus redes sociales para intentar responder a “la pregunta del millón”.
“La tasa de alcoholemia segura siempre es 0,0”, insisten desde la misma publicación que muestra los efectos de ingerir 100 mililitros de distintas bebidas para un hombre y una mujer promedio de 70 kilos de peso. La primera conclusión es clara: nada de destilados fuertes como la absenta, el whisky, el gin tonic, etc. Un vaso es suficiente para superar la tasa límite de 0,5 g/l en sangre. La segunda es que las mujeres se acercan al límite con una copa de vino larga y una cerveza y media de tercio (330ml) como mucho. Los hombres rozan el límite con dos copas de vino y dos cervezas y pico.
Bajo la ley actual, los conductores noveles y profesionales estarían por encima del límite legal con bastante menos de las cantidades compartidas arriba. La tercera conclusión del gráfico también es interesante: la complexión física de cada persona y sus particularidades influyen mucho en el efecto del alcohol al volante. Por ello es peligroso, como subraya la DGT, beber ni siquiera una gota cuando se conducirá a posteriori.
Las tasas legales, sin embargo, siguen siendo de 0,5 g/l en sangre y de 0,25 mg/l en aire aspirado actualmente.
Tráfico explica que entre 2018 y 2022 se incrementaron un 20,3% los siniestros viales en los que al menos un conductor dio positivo en alcohol, mientras en 2023 el alcohol fue el segundo factor concurrente en los accidentes mortales (26%). “Las cifras ponen de manifiesto que este tipo de campañas siguen siendo imprescindibles para afianzar la idea de que la única tasa segura es 0,0”, escriben desde el organismo dirigido por Pere Navarro.
La DGT está llevando a cabo estos días una campaña especial de control de alcoholemia y drogas en esta previa navideña. Entre el 16 y el 22 de diciembre, Tráfico anunció controles en muchos puntos y horas a modo de prevención de riesgos de seguridad vial en las carreteras españolas.
Lee también
