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Corría el año 2000 cuando el mítico piloto norirlandés Joey Dunlop logró su última victoria en el Tourist Trophy o TT de la Isla de Man, la carrera más peligrosa del mundo, con un trazado de 60 km que transcurre por carreteras y poblaciones de la isla. Fue en la categoría de Ultralight 125 TT y era el 26º triunfo de Dunlop en el TT.
Tan solo un mes más tarde, Joey encontraría la muerte al impactar contra un árbol cuando disputaba otra ‘road race’, esta vez en Tallin, Estonia, al resbalar su moto sobre el asfalto mojado.
El monumento dedicado a Joey Dunlop, situado en lo alto de la montaña del recorrido del TT.
IOM TT
El mundo del motociclismo quedó conmovido por la desaparición de este mito, pero la saga Dunlop no terminó con su muerte: su hermano Robert y los hijos de este, William y Michael, siguieron compitiendo en las ‘road races’, las carreras que se disputan en carretera.
Las desgracias nunca viene solas…
La desgracia siguió persiguiendo a la saga Dunlop: en 2008 y mientras disputaba los entrenamientos de la North West 200 (otra ‘road race’ que se celebra en Irlanda), Robert tuvo un accidente en el que encontró la muerte. Sus hijos, William y Michael, que también competían, se detuvieron justo para ver como su padre perdía la vida. Michael corrió y ganó la carrera de Supersport al día siguiente, y luego acudió al entierro de su padre.
Robert, Michael y William Dunlop. De los tres, tan solo Michael (en el centro) sigue con vida.
IOM TT
Los dos hermanos Dunlop siguieron compitiendo en las ‘road races’ en Irlanda, con alguna incursión en el campeonato británico de velocidad. Michael pronto empezó a destacar, encadenando victorias tanto en la North West 200, como en el GP del Ulster y, especialmente, el Tourist Trophy, en el que poco a poco iba acercándose a los 23 triunfos de John McGuinness y a los 26 de su tío Joey.
… No, nunca vienen solas
Sin embargo, una vez más la fatalidad golpeó de nuevo a la popular familia de pilotos: William falleció mientras participaba en la Skerries 100, una carrera que se celebra cerca de Dublín. Era el verano de 2018.
La tercera muerte en la familia de pilotos no fue suficiente motivo para que el pétreo Michael colgase el casco. El más joven de los Dunlop siguió corriendo carreras, dedicando especial atención a la más famosa de ellas, el Tourist Trophy, y recortando cada año la distancia que le separaba de los 26 trofeos logrados por su tío Joey.
Una voluntad inquebrantable
El año pasado y durante el TT, Michael logró su 26ª victoria, que lo empataba con su mítico pariente, y no solo eso: al acabar el Tourist Trophy 2024 alzó su 29º entorchado nada menos.
A sus 36 años, y a pesar de todo lo vivido, Michael Dunlop parece lejos de querer abandonar la ‘road races’. Este pasado lunes corrió dos carreras en el TT 2025 que se está disputando esta semana, quedando segundo en la de Superbike y primero en la de Supersport, montado sobre una Ducati Panigale V2. Este martes ha ganado en Supertwin sobre la Paton, y esto aún no ha acabado.
Esta es la 31ª victoria de este mito viviente del TT, que ya ha ganado sobre 7 marcas distintas. Y no parece querer detenerse aquí…
