Claudio Domenicali, CEO de Ducati: “Un scooter me parece complicado, pero cualquier objeto relacionado con la pasión, el rendimiento, la belleza y la tecnología sofisticada podría potencialmente llevar la marca Ducati”

Claudio Domenicali, CEO de Ducati: "Un scooter me parece complicado, pero cualquier objeto relacionado con la pasión, el rendimiento, la belleza y la tecnología sofisticada podría potencialmente llevar la marca Ducati"
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Ducati encara su primer siglo de historia con la mirada puesta en sus raíces italianas, en su presente deportivo y en los retos que plantea un mercado cada vez más condicionado por la geopolítica, la inflación y la competencia global. Claudio Domenicali, consejero delegado de la firma de Borgo Panigale, repasa en una entrevista con ‘La Gazzetta dello Sport’ el significado de los 100 años de Ducati, una marca que no nació fabricando motos, pero que terminó convirtiéndose en uno de los grandes símbolos del motociclismo mundial.

Preguntado por aquello de lo que debe sentirse orgullosa Ducati en este primer siglo de vida, Domenicali no duda en señalar la identidad de la compañía. “De ser una empresa profundamente arraigada en el territorio italiano. Y de haber sido capaz de navegar por muchísimos momentos difíciles: en 100 años, las cosas han estado cerca del punto de ruptura muchas veces. Sin embargo, Ducati se ha mantenido fiel a sus valores: pasión, rendimiento, competición, diseño y la belleza de las cosas bien hechas, representando lo mejor del Made in Italy. No vendemos solo un producto, vendemos una forma de estar juntos. Los primeros Ducatistas son nuestros empleados; intentamos gestionar la empresa haciendo que el trabajo sea algo bonito, pese a todo el esfuerzo que conlleva. Estamos orgullosos de haber llevado el himno nacional por todo el mundo, demostrando la capacidad de Italia para sobresalir no solo en sectores tradicionales como la comida o la moda, sino también en la tecnología y las carreras, donde la capacidad organizativa es fundamental. A pequeña escala, hemos contribuido a elevar el respeto con el que el mundo mira a nuestro país”.

Claudio Domenicali, junto a Marc MárquezGetty Images

Ducati ha construido buena parte de su prestigio sobre una mezcla muy reconocible de diseño, rendimiento, competición y sentimiento de pertenencia. Para Domenicali, esa comunidad es uno de los elementos que diferencia a la marca de otros fabricantes. No se trata únicamente de vender motocicletas, sino de mantener viva una cultura alrededor de ellas.

El orgullo deportivo de Domenicali

En el plano personal, el CEO de Ducati también subraya el valor de los éxitos recientes en competición, especialmente en MotoGP. “Estoy especialmente orgulloso de la racha de éxitos deportivos recientes, algo nunca visto antes en la historia de la empresa. Es el resultado de decisiones concretas, dedicación e inversiones importantes. Cuando me convertí en consejero delegado en 2013, era uno de los momentos más oscuros de nuestra historia en las carreras. El Mundial ganado por Pecco Bagnaia en 2022 lo siento especialmente mío, porque fue el primero como consejero delegado, es decir, desde que pude tener en mis manos las palancas para tomar ciertas decisiones”.

La reflexión de Domenicali llega en un momento en el que Ducati disfruta de una etapa de enorme fortaleza deportiva, pero también de una responsabilidad añadida: gestionar el crecimiento sin perder la esencia que ha acompañado a la compañía durante décadas.

Claudio Domenicali, sobre una DucatiDucati Corse

Uno de los puntos más llamativos de la entrevista llega cuando se planteó si Ducati, que durante sus primeros años no fabricaba motos, podría abrirse en el futuro a otros productos. Incluso se puso sobre la mesa la posibilidad de un scooter. Domenicali no cerró la puerta a una evolución, aunque sí marcó claramente los límites de la marca. “Por supuesto que puede evolucionar, aunque hoy nuestra forma de entender la marca está ligada a productos de alta calidad, prestigio y materiales de primer nivel. Cualquier cosa que hagamos deberá ser un objeto de altísimo nivel. Un scooter me parece complicado, pero cualquier objeto relacionado con la pasión, el rendimiento, la belleza y la tecnología sofisticada podría potencialmente llevar la marca Ducati”.

El máximo responsable de Ducati también responde por la situación del mercado, marcada por un contexto internacional especialmente complejo. “El momento está condicionado por decisiones geopolíticas globales y por la creación de bloques -Estados Unidos, Europa, Asia-. Cualquiera que haga industria en Europa debe estar preocupado: las decisiones políticas sobre los costes de la energía y la inflación hacen que la manufactura europea sea muy compleja. Nosotros estamos en una posición más afortunada y defendible porque nos situamos en la franja más alta del mercado, asociando al producto servicios muy atractivos, las carreras y la comunidad. Tenemos una historia que no se puede replicar: los nuevos fabricantes pueden copiar muchas cosas, pero no el savoir-faire italiano en la relación con los clientes. Ciertamente, sin embargo, para muchas otras marcas de dos y cuatro ruedas el futuro será complejo”.

Domenicali admite, por tanto, que Ducati no es ajena a las dificultades del sector, pero considera que su posicionamiento premium, su historia y su vínculo emocional con los clientes ofrecen una protección diferencial. Una receta basada en tecnología, belleza, competición y orgullo italiano.