BMW Motorrad incorporará a la M 1000 RR del año modelo 2027 la tercera generación del chasis M Motorsport. El nuevo bastidor de aluminio pesa aproximadamente 1,3 kg menos que el anterior y presenta cambios en la distribución de la rigidez y la flexibilidad. El objetivo es mejorar la precisión de respuesta de la moto y mantener el contacto de los neumáticos con el asfalto cuando aumenta la exigencia en conducción deportiva.
La reducción de peso se acompaña de una modificación en el espesor de las paredes, que disminuye hasta un 30 %. Este cambio permite ajustar cómo responde la estructura a las fuerzas que recibe durante la conducción. No se trata de hacer que todo el bastidor sea más flexible, sino de controlar su comportamiento según la dirección y la intensidad de las cargas.
Flexibilidad lateral y rigidez longitudinal
En una moto deportiva, el chasis debe soportar las fuerzas de frenado y tracción, pero también responder a las cargas que aparecen al inclinarse. BMW ha trabajado en un equilibrio entre ambos requisitos. El nuevo bastidor puede flexionarse lateralmente dentro de unos límites definidos cuando la moto está en curva, mientras conserva una elevada rigidez longitudinal para transmitir las fuerzas de frenado y tracción.
Esta flexibilidad controlada complementa el trabajo de las suspensiones al absorber las irregularidades del asfalto. Según BMW, la solución favorece el contacto de los neumáticos con la superficie, ofrece una respuesta más clara y contribuye a un desgaste más uniforme. La marca también apunta a una mayor precisión en las entradas en curva y a reacciones más previsibles en situaciones de conducción exigentes.
Sven Blusch, director de BMW Motorrad Motorsport, resume el planteamiento al afirmar que “el nuevo chasis M Motorsport combina una construcción ligera sin concesiones con características de rigidez y flexibilidad ajustadas con precisión”. El responsable destaca también la coordinación entre el diseño, las pruebas y la producción, que permite trasladar la experiencia adquirida en competición tanto a los equipos oficiales como a los equipos privados de BMW Motorrad.
Del diseño digital a la fabricación
El desarrollo del chasis se lleva a cabo en Múnich. Allí se definen digitalmente la geometría, los espesores de las paredes y la distribución de la rigidez. Las simulaciones se complementan con ensayos en banco y pruebas de conducción antes de aprobar los datos destinados a la producción.
La fabricación de las cuatro piezas de aluminio que forman el bastidor se realiza en Landshut mediante fundición a baja presión. Los componentes son la zona de la dirección, los laterales izquierdo y derecho y la sección trasera. Este proceso permite controlar la entrada del aluminio en el molde y fabricar piezas de paredes delgadas con geometrías complejas. Para crear las cavidades internas se utilizan núcleos de arena de cuarzo, cuyo proceso de fabricación también se simula digitalmente.
Antes de pasar a la siguiente fase, las piezas se someten a controles por rayos X, mediciones del espesor de las paredes y comprobaciones por coordenadas. Estas pruebas permiten verificar la calidad interna y la precisión dimensional de los componentes.
Soldadura y mecanizado final en Berlín
En la planta de BMW Motorrad en Berlín se unen las cuatro piezas mediante soldadura TIG. A continuación, el bastidor recibe un recubrimiento por inmersión catódica para protegerlo contra la corrosión, incluidas las cavidades accesibles. El proceso termina con el mecanizado de las superficies funcionales y los puntos de montaje, seguido de una nueva medición por coordenadas para comprobar las dimensiones del conjunto antes de autorizar su montaje en la motocicleta.
El nuevo chasis se incorporará de serie a la BMW M 1000 RR a partir del año modelo 2027. También servirá de base técnica para los equipos oficiales de BMW Motorrad y para los equipos privados que compiten con sus motos en diferentes campeonatos. La marca busca trasladar a la producción soluciones desarrolladas y probadas bajo las exigencias de la competición.
La reducción de 1,3 kg es el dato más concreto de esta evolución. El otro cambio relevante está en el ajuste de la flexibilidad del bastidor, concebido para complementar el trabajo de las suspensiones sin comprometer la transmisión de las fuerzas de frenado y tracción. BMW anuncia mejoras en el contacto de los neumáticos y en la precisión de respuesta, aunque el comunicado no incluye tiempos por vuelta ni pruebas comparativas que permitan cuantificar su efecto. Su alcance real tendrá que valorarse en marcha.
