MotoGP fue, durante muchos años, un lugar en el que la palabra seguridad estaba en el centro fuera o no fuera verdad o fuera una verdad a medias. Pero de un tiempo a esta parte la situación parece, al menos desde fuera, bastante más relajada. Aunque leyendo las palabras de Enea Bastianini da la sensación de que no es exactamente así.
Enea ha hablado con los compañeros de GPOne y ha expuesto los problemas y las posibles situaciones a una realidad que muchas veces no se quiere ver. De hecho, el propio Bastianini considera que los propios pilotos son los que pueden hacer algo al respecto a pesar de que él ha dejado de ir a la Safety Commission, que todos los jueves de GP repasa los puntos críticos de los trazados y la manera de solucionarlo además de otras cuestiones.
Enea ha sido el primero en alzar la voz públicamente
Y es que, tal como reconoce, tienen la sensación de que las cosas no cambian. Un ejemplo claro es Balaton Park, donde el año pasado Bastianini se fue al suelo y solamente la buena suerte evitó un desastre que volvimos a rozar en el WSBK: “Esperaba un Balaton Park diferente este año, pero será todo igual. Lo que me ocurrió el año pasado fue peligrosísimo, esa no es una variante para MotoGP. Deberíamos hablar, pero depende de nosotros los pilotos hacer algo, somos los únicos que podemos cambiar algo. Sé que lo que hago está mal, no ir a la Safety Commission, pero hay un poco de nerviosismo porque habíamos pedido cambios y no se hicieron”.
Bastianini considera que es necesario un representante de los pilotos
No cabe duda de que encontrar el equilibrio en la seguridad siempre es complicado, porque al final hay muchos intereses en juego, a veces económicos, a veces de motivo práctico, histórico… pero reconoce que hay cambios que solamente se llevan a cabo cuando sucede algo. El claro ejemplo, aunque Enea Bastianini no lo comenta, es el del Circuit de Barcelona-Catalunya.
Bastianini reconoce que no va a la Safety Commission
Lo que sí es evidente es que si MotoGP apuesta por circuitos urbanos o semiurbanos como están sugiriendo los últimos movimientos, esa asociación será importante para la seguridad. Y es que si ellos, que son los que realmente se juegan la vida, no hacen nada, será complicado que las cosas mejoren.
