Así funcionará el pasaporte digital que todas las baterías deberán llevar desde 2027

Bosch EICMA de Milán

La transformación tecnológica del apasionante mundo de las 2 ruedas avanza a gran velocidad, y uno de los actores que mejor refleja este cambio es Bosch. La compañía alemana ha aprovechado su presencia en el EICMA de Milán para conmemorar tres décadas de avances en seguridad y, de paso, mostrar hacia dónde se dirige la tecnología en las motos, especialmente en lo referente a la electrificación y a la gestión de baterías.

El mensaje de Bosch en Milán ha sido claro: la movilidad sobre dos ruedas entra en una fase donde la electrónica, los datos y la gestión inteligente de la energía serán tan importantes como lo fueron en su día el ABS o el control de estabilidad. Y, una vez más, el proveedor alemán quiere ocupar una posición protagonista en esa transición.

El legado de Bosch en la moto moderna es profundo. Desde que adaptó el ABS de automóvil en 1986, la marca no ha dejado de marcar hitos. En 1995, la Kawasaki GPZ1100 se convirtió en la primera moto de serie equipada con un sistema ABS firmado por los germanos, abriendo la puerta a la revolución de la frenada segura.

A esto seguirían innovaciones tan determinantes como el MSC (Motorcycle Stability Control), responsable del nacimiento de la asistencia en curva, o el despliegue de sistemas avanzados de ayuda al conductor, que hoy ya forman parte del equipamiento habitual de muchos modelos.

Ahora, la compañía entra de lleno en una nueva etapa cuyo eje es la electrificación. Europa exigirá a partir de febrero de 2027 que cada batería cuente con un pasaporte digital que certifique su procedencia, historial, estado y sostenibilidad. Este documento será obligatorio no solo para las baterías de alto voltaje, sino también para los acumuladores utilizados en vehículos ligeros y motos eléctricas.

Para adelantarse a ese escenario, Bosch ha desarrollado una plataforma de seguimiento integral del ciclo de vida de la batería. Su propuesta combina datos estáticos (como origen, química o número de ciclos) con datos dinámicos generados en uso real. Toda esta información podrá ser consultada por fabricantes, talleres e incluso por el propio usuario, con el objetivo de garantizar transparencia, facilitar el mantenimiento y asegurar que una batería usada cumple con los estándares exigidos antes de entrar en una segunda vida o en procesos de reciclaje.

El siguiente paso es su concepto denominado «Batería en la Nube», un sistema que crea un gemelo digital y lo analiza mediante modelos predictivos basados en inteligencia artificial. Gracias a esta herramienta, los fabricantes podrán identificar patrones de estrés, detectar anomalías antes de que deriven en un fallo grave y alargar la vida útil del conjunto.

El servicio promete también generar previsiones de rendimiento y emitir certificados de salud de la batería útiles en operaciones de compraventa, un aspecto clave en un mercado de eléctricos de ocasión que empieza a crecer con fuerza.

Además de sus avances en gestión de energía, Bosch ha mostrado una nueva pantalla circular de 4,2 pulgadas que se suma a su familia Connectivity Cluster. La idea es ofrecer una segunda superficie independiente para la navegación o para funciones conectadas, liberando la pantalla principal y permitiendo una distribución más clara de la información.

Está diseñada tanto para motos de estética clásica como para modelos modernos que buscan una integración minimalista.