
La victoria en Assen iluminó Japón para terminar con una larga y angustiosa noche de casi 22 años.
1 de julio de 2026 (19:15 CET)
Ai Ogura lleva el 74 de Daijiro Kato y el 48 de Shoya Tomizawa en sus hombros
Cualquier fan del motociclismo que haya sobrepasado la treintena, sintió un pellizquito en el alma cuando Ai Ogura cruzó la línea de meta de Assen para convertirse en el ganador número 125 de la historia de la categoría reina.
Porque sabemos que no estaba solo sobre esa Aprilia.
Ai Ogura tiene 25 años y un futuro brillantísimo por delante. Pero también lleva consigo toneladas de historia, que sostiene sobre sus hombros a través de dos números: el 74 de Daijiro Kato y el 48 de Shoya Tomizawa.
Literalmente. Bueno, lo de las toneladas de historia es metafórico, claro. Pero sí que lleva, literalmente, los números de sus dos añorados compatriotas cosidos en su mono a la altura de los hombros. Cuatro discretos dígitos que encierran la responsabilidad de ser el único piloto de la categoría reina en portar la bandera del sol naciente.
Un sol que ha amenazado con renacer en numerosas ocasiones desde que se apagó con el trágico accidente de Daijiro Kato, quizás el mayor talento que haya dado jamás el país cuyas motos han dominado el motociclismo durante décadas.
Daijiro Kato, en imágenes
Era una época donde los pilotos japoneses eran legión en la parrilla y presencia constante en el podio, con nombres como Norick Abe, Tetsuya Harada, los hermanos Takuma, Nobuatsu y Haruchika Aoki, Shinya Nakano, Tadayuki Okada, Shinichi Itoh, Tohru Ukawa, Noriyuki Haga o Makoto Tamada. Y, entre todos ellos, Kato estaba llamado a cruzar la última frontera: ser campeón de MotoGP.
Tras su accidente, comenzó una larga y oscura noche, apenas iluminada por tímidas lucecitas como las de Hiroshi Aoyama o Yuki Takahashi.
En 2010 surgió la llama de Shoya Tomizawa, que parecía tener potencial para alumbrar la oscuridad casi total en la que parecía sumergirse el motociclismo nipón; pero se apagó muchísimo antes de tiempo en aquel horrible 5 de septiembre que se convirtió en el día que volvió el dolor en Misano.
Su amigo Takaaki Nakagami lo intentó todo, pero no pudo ni tan siquiera alcanzar el cajón. Mientras tanto, se creaba la Asia Talent Cup para detectar y potencial talento asiático en un momento de crisis sin precedentes de pilotos japoneses. Y de allí salieron Kaito Toba, Ayumu Sasaki o un tal Ai Ogura.
Shoya Tomizawa. Fuente: Gold & Goose
Ya en Moto3 deslumbró jugándose el título hasta la última carrera, y en Moto2 empezó su tarea de reescribir la historia del motociclismo japonés y ‘borrar’ los nombres de sus predecesores como “último japonés que…”.
En 2024 borró el de Hiroshi Aoyama, que llevaba inscrito desde 2009 como último campeón mundial japonés; y en este 2025 ha borrado ya varios en categoría reina: los de Katsuyuki Nakasuga como último podio (Valencia 2012), el de Takaaki Nakagami como última pole (Teruel 2020) y el del propio Aoyama como última vuelta liderada (Assen 2014).
Faltaba el más importante: borrar el de Makoto Tamada, que llevaba casi 22 años apareciendo en los libros de historia como el último piloto que había puesto la bandera del círculo rojo en lo más alto del podio de MotoGP.
Ya está. Borrado.
Makoto Tamada gana el GP de Japón 2004 en Motegi
Lo rozó en Brno y en Assen no lo dejó escapar, logrando su primera victoria en MotoGP dos días antes de anunciarse su fichaje como piloto oficial Yamaha para 2027; lo que le valdrá borrar otros dos nombres: el de Norick Abe como último japonés en ser piloto titular oficial de la marca de Iwata (1998) y el de Shinya Nakano como último japonés en ser piloto titular de fábrica (Kawasaki en 2006).
Sin embargo, borrar todos esos nombres nunca ha sido un fin para Ogura; sino un medio. Todo ello va encaminado a inscribir el suyo en la página vacía más añorada por todo su país: la de campeones de MotoGP.
Jamás sabremos si Daijiro Kato y Shoya Tomizawa hubiesen podido conseguirlo. Y, a estas alturas, poco importa.
Pero todo esto explica el momento de nostalgia colectiva que se produjo en el instante exacto en el que Ai Ogura cruzaba la meta de Assen y terminaba, por fin, con esa noche de más de dos décadas para iluminar el motociclismo japonés llevando sobre sus hombros a Daijiro Kato y Shoya Tomizawa. Porque el 74 y el 48 ya tienen la victoria que la muerte les robó.
Ai Ogura ha devuelto a Japón la victoria en MotoGP tras casi 22 años
