Tras el lanzamiento de la Ducati Superleggera V4 Centenario, la variante más radical jamás homologada para carretera con soluciones directamente heredadas de MotoGP, la firma italiana aún se guardaba una sorpresa aún mayor con motivo de las celebraciones de su 100 aniversario. Y esta llegaba hace apenas unos días durante la presentación del “Manual del Made in Italy según Ducati”.
Durante el acto de celebración también se daba a conocer una serie especial y limitada aún más exclusiva: la Superleggera V4 Centenario Tricolore. Presentada en primicia mundial por el Ministro de Empresas Adolfo Urso y Claudio Domenicali, representa la máxima expresión de la tecnología Ducati aplicada a una moto homologada para circular por carretera. Además luce la icónica decoración basada en los colores oficiales de la bandera italiana.
Ducati Superleggera V4 Centenario Tricolore: auténtico símbolo del “Made in Italy”
Manteniendo intacta la base técnica, mecánica y electrónica de la citada Superleggera V4 Centenario, esta edición especial Tricolore destaca por su exclusiva decoración inspirada en la 750 F1, ganadora de la “Battle of the Twins” en el Daytona International Speedway en 1986 con Marco Lucchinelli.
Hablamos del último modelo de competición “clásico” de dos válvulas y una de las Ducati más emblemáticas y exclusivas de la década de los ’80. Una elección estilística que expresa el diálogo continuo entre historia e innovación, evocando glorias pasadas y reinterpretándolas de forma contemporánea. Además se posiciona como la máxima expresión de la tecnología Ducati aplicada a una moto de calle.
Entre sus principales alardes tecnológicos está el haberse convertido en la primera del mundo en incorporar un sistema de frenos con discos carbocerámicos y una horquilla con barras de fibra de carbono derivada de MotoGP, capaz de alcanzar una potencia máxima de 228 CV. Su motor Desmosedici Stradale de 1.103 cc puede ofrecer hasta 247 CV montando un escape de competición Akrapovič.
En palabras del ministro italiano: “La Superleggera V4 Centenario Tricolore representa su máxima expresión, encarnando la evolución más avanzada de la tecnología de la marca”. Y esto se confirma cuando nos deleitamos con la configuración técnica que envuelve a una motocicleta de este calibre, donde el magnesio y el carbono se convierten en los materiales principales con los que se han construido buena parte de sus componentes:
Válvulas de admisión en titanio
Distribución desmodrómica ajustada manualmente
Cigüeñal aligerado con insertos de tungsteno
Pistones “box-in-box” de dos segmentos
Bielas y tornillería en titanio
Bastidor (carbono)
Basculante (carbono)
Subchasis (carbono)
Llantas (carbono)
El deleite final llega cuando nos percatamos del resto de elementos que conforman su parte ciclo y apartado electrónico: suspensiones Ohlins “pata negra”, discos carbocerámicos Brembo homologados para carretera y fabricados en compuesto C/SiC o una electrónica derivada de MotoGP son parte de esta configuración.
Como único pero está su precio, sobre los 200.000 euros, y que solamente 100 afortunados podrán disfrutar de un ejemplar.
