Una empresa especializada en dar una nueva vida a las motos clásicas desahuciadas: sustituir el motor y convertirlas en eléctricas

Una empresa especializada en dar una nueva vida a las motos clásicas desahuciadas: sustituir el motor y convertirlas en eléctricas
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Puede sonar a herejía, pero cuando hace años y años que tienes una moto clásica con el motor estropeado y no tienes manera de repararlo por falta de recambios, llega el momento de tomar una decisión, deshacerse de ella o “de perdidos al río”, devolverla a la vida como moto eléctrica, aunque ya no suene como antes.

Esta solución viene de la mano de la firma canadiense Beachman, con sede en Toronto y conocida por sus ciclomotores de estética retro, que ha dado un paso estratégico al lanzar su nueva área de negocio: Special Vehicles Division (SVD). Esta división nace orientada a la conversión integral a propulsión eléctrica de automóviles y, muy especialmente, de motos clásicas que hayan quedado inoperativas por fallos mecánicos.

Esta Kawasaki KZ200 fue una de las primeras conversiones.Beachman

Replantear la planta motriz

El proyecto insignia con el que SVD ha debutado es una Honda CB500 de 1974. La montura japonesa llegó al taller fuera de servicio tras sufrir averías graves en el motor de cuatro cilindros en línea y en el embrague. En lugar de descartar la máquina o buscar un propulsor de desguace, los ingenieros de Beachman optaron por restaurar el bastidor original doble cuna de acero, escanearlo en 3D y diseñar una arquitectura de batería a medida.

Steve Payne es uno de los fundadores de la firma y el artesano que realiza las conversiones.Beachman

El objetivo prioritario durante la fase de desarrollo no fue solo el rendimiento puro, sino mantener la distribución de pesos y el centro de gravedad lo más próximos posible a las especificaciones de fábrica, conservando intactas la geometría de dirección y la silueta icónica del modelo de los 70.

Cifras de rendimiento

En el apartado técnico, la CB500 equipa un paquete de baterías customizado de 72 V y 200 Ah (14,4 kWh), configurado para proporcionar una buena autonomía apta tanto para desplazamientos urbanos como para interurbanos. El conjunto ha superado ya las inspecciones de seguridad exigidas por las autoridades de Ontario (DriveON), obteniendo la homologación completa para circulación en vía pública.

Tener una clásica también implica escuchar su motor y notar sus vibraciones…Beachman

La metodología de Beachman no se limita a las tetracilíndricas de la era dorada del motociclismo nipón. Anteriormente, la firma ya realizó prototipos sobre la base de una Kawasaki KZ200 de 1979 —con una velocidad punta de 120 km/h y 100 km de autonomía— y una KZ400, capaz de alcanzar los 180 km de alcance por carga completa.

Sí, ya no suena como una CB500 de los setenta…Beachman

En el caso de las motos, la división SVD integra un paquete de baterías adaptado al espacio libre que deja el bloque térmico original dentro del chasis, acoplado a un motor eléctrico situado habitualmente en el buje trasero o montado en posición central con transmisión secundaria por cadena o correa. El coste de conversión para motos parte de los 10.000 dólares canadienses (aproximadamente unos 6.500 euros al cambio).

Una alternativa real

El enfoque de la división se centra prioritariamente en vehículos anteriores a 1990 —motos de la era analógica o coches sin sistemas OBD2 ni electrónica compleja—, buscando rescatar unidades que hayan sufrido averías catastróficas en el motor térmico en lugar de transformar vehículos en perfecto estado de marcha.

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Para los entusiastas de las clásicas, la propuesta de SVD abre una vía a considerar: conservar el comportamiento dinámico y la estética de iconos de las décadas de los 70 y 80, sustituyendo los motores de gasolina desahuciados por soluciones de emisión cero adaptadas a las exigencias normativas actuales. Eso sí, a costa de perder el característico sonido del motor de explosión original; no se puede tener todo. ¿Vale la pena?