Una “Café Racer Racing” como nunca antes hubieras imaginado

Honda CB750 F2 by Carriero Corse: Una “Café Racer Racing” como nunca antes hubieras imaginado

Cuando uno tiene la oportunidad de conocer proyectos tan vanguardistas y audaces como el reciente obra del especialista italiano Carriero Corse, entonces y solo entonces, podemos entender que en esto del mundo de la moto, los límites solo existen en nuestra mente. Solo hay que echar un primer vistazo a esta increíble CB750 F2 reconvertida, casi por arte de magia, en una “Café Racer Racing” de altos vuelos.

CB750 F2 by Carriero Corse en detalle

Tras su publicación en primicia por los compañeros de Bike Exif, muchos nos hemos preguntado cómo es posible ingeniar un proyecto de esta magnitud y no quedarse en el intento a medio camino. Una afirmación que nace de conocer infinidad de preparaciones sobre la plataforma que ofrece el icónico modelo nipón, pero jamás tan disruptivos y personales como el presentado por el equipo de Carriero Corse.

Massimo Carriero, nos explica un poco por qué su preparación toma como referencia las Café Racer clásicas de mediados de los años sesenta del pasado siglo: “Las Café Racers surgieron de los desafíos informales entre pilotos. Pero a medida que la competición se intensificó, las habilidades de conducción evolucionaron junto con las continuas mejoras mecánicas, siguiendo la misma lógica que siempre ha impulsado el desarrollo del automovilismo”.

Partiendo de esta idea Carriero Corse decidió emplear para esta aventura una Honda CB750 F2 de 1991, teniendo claro que su objetivo era mejorar aspectos tan relevantes como la ergonomía, el peso final o la potencia máxima entregada. Para ello se tuvo que emplear a fondo, empezando por modificar el subchasis original para poder instalar un sistema de monoamortiguador central Ohlins y rematar la zaga con un afilado colín monoplaza.

También se montó un basculante totalmente a medida fabricado con componentes CNC que a su vez están compuestos por secciones en chapa y fibra de carbono. Ahora la distancia entre ejes se ha reducido en nada menos que 136 mm con respecto al modelo original. Por otro lado, también se optó por productos de la marca sueca tanto para configurar la suspensión delantera, en este caso con una horquilla invertida, como para el amortiguador de dirección elegido para la ocasión.

Otros elementos de relevancia encargados de dar la forma final a esta Honda CB750 F2 by Carriero Corse son, por ejemplo:

Llantas de aluminio forjado de Marchesini
Neumáticos Pirelli Diablo Rosso II
Pinzas de freno Brembo
Disco de freno trasero flotante
Discos de 320 mm en la parte delantera
Batería de iones de litio Antigravity
Bobinas Dynatek
Cuadro de instrumentos personalizado  ECU Master, etc.

A nivel mecánico el equipo de Carriero Corse, además de reconstruir el motor por completo, también subió la cilindrada del mismo hasta los 886 cc. Ahora la caja de cambios es de 6 relaciones, en lugar de las 5 originales que montaba la CB750 en origen. También se hicieron modificaciones en el embrague, agregando una nueva bomba CNC Racing.

Con la idea puesta en incrementar las prestaciones finales, la gente de Carriero Corse instaló un enfriador de aceite PWR y un sistema de escape a medida y fabricado en titanio. Recordemos que ahorrar el máximo peso era otra de las exigencias primordiales en este proyecto. “Un kit Dynojet de primera etapa y una ECU optimizada garantizan que la moto ronronee como un gatito”, aclaran nuestros compañeros británicos.

Finalmente, tenemos el aspecto estético, además de aerodinámico. Hablamos como no de la carrocería que envuelve a esta CB750 de Carriero Corse. A primera vista pareciera que estamos ante una superbike de nueva generación, una impresión de la que Colombi Design tiene buena culpa. Ellos fueron los encargados de diseñar las líneas maestras de esta preparación. Posteriormente se fabricaron con fibra de carbono todas las piezas necesarias para vestir “de etiqueta” a esta “Café Racer Racing” del especialista transalpino.

Como colofón se instalaron en su frontal los faros de una Yamaha R1, secundados por “tiras de luces diurnas LED, alojadas en una carcasa impresa en 3D.” Justo por debajo de estos nos encontramos con la única pieza de la carrocería que no ha sido moldeada artesanalmente. Nos referimos al guardabarros delantero, procedente en este caso de una Ducati Panigale. Algo que suponemos será del agrado de todos aquellos que han quedado literalmente prendados de esta escultura rodante, ¿verdad?