subastan una Bimota KB1a de 1980, diseñada por Tamburini

subastan una Bimota KB1a de 1980, diseñada por Tamburini

Como ha pasado con muchos genios, a veces la muerte trae una revalorización justa de las obras hechas en vidas. Para Massimo Tamburini, que en su día fue catalogado por un crítico como “el Miguel Ángel del diseño de motocicletas”, puede decirse que hay parte de eso en el creciente interés que despiertan sus creaciones más personales. Desde que murió en abril de 2014 a los 70 años, las máquinas de Bimota, la fábrica que creó junto a Valerio Bianchi y Giuseppe Morri, se han convertido en algunas de las más cotizadas en las grandes subastas de motos alrededor del mundo.

En la próxima que organiza la firma británica Iconic Auctioneers, una de las joyas de la corona del diseñador aparece entre los lotes: hablamos de una preciosa Bimota KB1a con motor de 1.015cc fabricado por la japonesa Kawasaki del año 1980. Cocina de fusión de tres estrellas Michelin, vaya…

El cuadro de mandos de la Bimota KB1a de 1980Iconic Auctioneers

Este modelo con unidades contadas, producida entre 1977 y 1982, fue en su día una auténtica joya del motociclismo y además presenta su máxima especificación, el denominado Kit A que incluía horquillas de competición de Marzzochi y un depósito de aluminio entre otras características únicas. En su día, se vendía por 7,5 millones de liras italianas, al cambio de hoy unos 21.000 euros. Más o menos es lo que piden en la subasta, que aceptará pujas a partir de los 17.000 euros el próximo 20 de julio.

Aunque pueda parecer un precio caro, la moto se encuentra en buen estado de conservación y ha estado en el garaje del mismo propietario desde 1992, sin cambiar de manos desde entonces. En su día, esta joya recibía auténticos elogios de primera en las grandes revistas del motor. “Un precio escandaloso te da no solamente funcionalidad, sino artesanía digna de mención artística”, rezaba el titular de Cycle World de la época.

Menos de 1.000 modelos de la KB1 se produjeron, y otros tantos menos equiparon el kit A que encarecía en tres millones de liras el producto… Con una velocidad punta de 225 km/h y un peso muy ligero para la época de 192 kilos, hablamos de una auténtica bestia preparada para encarar los circuitos de velocidad de todo el mundo a pesar de ser legal en la calle.

Como muchas de las grandes marcas de motos más personales y pequeñas a lo largo de la historia, Bimota terminó por entrar en bancarrota en 1985… y fue reflotada en 1997. Poco antes de la pandemia, Kawasaki se hizo con el 49% de las acciones de la propiedad de la marca y ha vuelto a ponerlo en la palestra en grandes competiciones de motociclismo de velocidad, compitiendo por ejemplo en el Mundial de Superbike con Alex Lowes y Axel Bassani de pilotos.

Volviendo a la KB1a en cuestión, quizás es una pieza más propensa a terminar en el museo que no en la pista, pero eso ya correrá a cargo de quien decida desembolsar una buena cantidad de euros para hacerse con una obra de arte traducida en motocicleta.