¿Para qué dos pelotas sin con una James Bruton puede hacer una mono-moto?

¿Para qué dos pelotas sin con una James Bruton puede hacer una mono-moto?

El inventor-youtuber James Bruton sigue dándole vueltas y nunca mejor dicho, a sus inventos de motos omnidireccionales y eléctricas. Lo hemos visto ya en diferentes ocasiones con creaciones de todo tipo, incluyendo la primera versión en la que empleo dos pelotas en lugar de ruedas. Pero ahora Bruton ha ido todavía más lejos (o menos, depende cómo se mire) y ha creado una mono-moto en la que ha prescindido de una de esas dos pelotas.

Como se puede ver, la moto solamente tiene una gran bola en contacto con el suelo y aunque es ella la que marca el rumbo a seguir en realidad son tres ruedas omnidireccionales las que mandan en realidad a través de los motores de hasta 2 kW que tienen. El secreto está en la colocación de las mismas y su funcionamiento. Están en la parte superior y son equidistantes entre sí, así que giran a diferentes velocidades y sentidos y eso es lo que hace que la mono-moto de Bruton se mueva en cualquier dirección… sobre el papel.

Y es que aunque parece sencillo de explicar, técnicamente no lo ha sido tanto, porque en esta ocasión ha tenido que montar las ruedas en vertical. El motivo es que con esta configuración se evita que los rodillos pasivos encargados del deslizamiento lateral se bloqueen entre sí a velocidades más altas. Así que cada uno de los 216 rodillos que hay en el sistema, con sus bujes y neumáticos, hacen que la magia sea posible.

Pero, claro, esta “magia” no es posible sin un controlador PID que trabaja en conjunto con una IMU (sí, como la de una moto). Con las mediciones se corrige de manera continua la inclinación, mandando órdenes a los motores para mantener la verticalidad. Tanta orden consume recursos y para eso la moto de James cuenta con seis baterías que entregan 50 voltios, suficientes para hacer funcionar el sistema y mover la moto que, por cierto, tiene un chasis de perfiles de aluminio.

Bruton ha buscado soluciones eficaces y llamativas

Eso sí, reducir de dos esferas a una no ha simplificado el proyecto sino todo lo contario. En la versión original, la dirección se conseguía haciendo girar cada bola en sentido opuesto. Ahora, con una sola, esa solución desaparece y solucionarlo se complica porque el conjunto se volvió, en palabras de Bruton: «simplemente incontrolable».

Los tres motores, la IMU y el sistema de gestión mantienen de pie el invento

Para solucionarlo, al menos de manera provisional, ha tomado una decisión tan rudimentaria como efectiva y es que ha creado una especie de timón de espuma que funciona pero que tiene que llevar encima. Su función es ayudar a estabilizar la dirección, el punto más crítico en este momento aunque no el único problema. Y es que la fricción entre la pelota de plástico y los rodillos de goma generan electricidad estática que llegan a generar interferencias electrónicas e, incluso, han llegado a causar apagados repentinos.

Lo mejor es que, como suele hacer Bruton, ha publicado en código abierto tanto el software como los archivos CAD del diseño, dejando la puerta abierta a futuras mejoras. El siguiente paso será resolver definitivamente el problema de la dirección, algo que determinará si esta peculiar “mono-moto” puede evolucionar más allá de un experimento técnico. Veremos.