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La contaminación lumínica, como la provocada por la iluminación en las carreteras, es ya un hecho probado desde hace décadas, otra consecuencia del Antropoceno que afecta a la fauna, pero hay nuevos proyectos en marcha para solucionarlo.
La tradicional iluminación de las carreteras con luz blanca o naranja es una molestia para la fauna nocturna, especialmente para los murciélagos, alterando sus hábitos. Tras estudiar este problema, los experimentos realizados demuestran que la mejor luz para ellos es la roja.
La noticia no es novedad, ya que hay que remontarse a 2018 para hallar las primeras pruebas prácticas de este experimento científico que busca mejorar la vida de la fauna nocturna. Se realizó en la localidad holandesa de Zuidhoek-Nieuwkoop, que se convirtió en la primera del mundo en instalar iluminación roja.
De momento no veremos ninguna autovía iluminada de rojo.IA
Un año más tarde fue el Reino Unido el que inició una prueba piloto, un paso para murciélagos con iluminación roja a lo largo de la autovía A4440, cerca de la reserva natural de Warndon Woodlands.
Tras estas, son más las ciudades que se han sumado a esta iniciativa en Dinamarca, Noruega o Islandia, por ejemplo, instalando estos nuevos sistemas de iluminación en poblaciones rurales, carreteras y zonas cercanas a reservas naturales.
¿Cómo nos afecta a los conductores?
La iluminación roja no es agresiva con nuestra vista, al contrario de lo que se pueda pensar. Nuestra visión se adapta perfectamente en segundos y, gracias a nuestro sistema visual, podemos distinguir los colores incluso con esta iluminación, percibiendo nuestro entorno como si estuviese iluminado con luz natural. O sea que no representa ningún problema a la hora de conducir.
Sin ir más lejos, la luz roja se utiliza desde hace muchas décadas en la iluminación del interior de vehículos militares, en los estudios de revelado de fotografías o en astronomía, por citar algunos ejemplos.
En nuestro país todavía no existe ningún tramo de carretera secundaria iluminado con luz roja, pero no es descartable que, tarde o temprano, se utilice en zonas cercanas a parques naturales.
