más de la mitad de la red viaria presenta desperfectos graves

más de la mitad de la red viaria presenta desperfectos graves

Más de la mitad de las carreteras en España presenta deterioros graves o muy graves en el firme, una situación muy preocupante cuando la DGT registra más desplazamientos de vehículos que nunca y la cifra de accidentes de tráfico mortales lleva virtualmente estancada más de una década. La conclusión a la que ha llegado la Asociación Española de la Carretera (AEC) después de analizar una muestra de más de 4.000 kilómetros a través de una evaluación digital de la red viaria, con la captación dinámica de imágenes procesadas a través de la Inteligencia Artificial (IA), es funesta y evoca a tiempos pasados. Para la asociación, que lleva más de cuarenta años auditando el mantenimiento de las vías públicas, las carreteras en 2025 están igual de mal que en los años ochenta.

La AEC alerta de que, bajo criterios de movilidad sostenible y seguridad vial, un total de 34.000 kilómetros de la red viaria (32%) de gestión pública requieren una intervención urgente. Esta cifra equivale a uno de cada tres kilómetros de carreteras gestionadas por el Estado, las Comunidades Autónomas y las Diputaciones Forales. En su recuento total, la asociación concluye que más del 52% de las vías gestionadas por organismos públicos presentan un deterioro grave o muy grave de la calzada.

Estas cifras sobre el estado de las carreteras esconden otra igual de preocupante y relevante: las necesidades económicas para reparar todos los desperfectos graves en las vías públicas ascienden hasta los 13.491 millones de euros, un dinero que no se puede recabar ni mucho menos de la noche a la mañana. Para la AEC, hay distintas soluciones a explorar de manera híbrida, con mayor intervención de los presupuestos estatales y fondos europeos, además de la introducción de sistemas de tarificación por uso y estrategias de colaboración público-privadas.

El informe del último trienio presentado por la asociación cifra en un 8% el deterioro absoluto de las carreteras durante el período. El problema añadido aquí es la inflación y el encarecimiento de las materias primas, una situación que perjudica la capacidad de reparación e intervención urgente para trabajar en la mejora y el mantenimiento óptimo de las vías públicas. 

Aunque pueda parecer un problema secundario para el ciudadano medio, la AEC indica que el mal estado del asfalto incrementa hasta un 12% el consumo de combustible con el consecuente desembolso a nivel individual y familiar que ello requiere. Solo en verano (julio y agosto), se calcula que se consumirán 270 millones de euros más de los necesarios en carburantes en la carretera.

En el análisis por comunidades autónomas, Aragón, Castilla-La Mancha y Galicia se sitúan a la cabeza del ranking de regiones con carreteras peor conservadas. En Aragón, la cifra se eleva hasta el 68% de vías públicas con desperfectos graves o muy graves…