la Guàrdia Urbana puso más de 4.000 denuncias en 2024

la Guàrdia Urbana puso más de 4.000 denuncias en 2024

Estacionar la moto en la acera en Barcelona puede salir caro. El Ayuntamiento ha intensificado el control sobre el aparcamiento indebido de motocicletas y ciclomotores en espacios peatonales, una práctica que sigue siendo habitual pese a la normativa vigente. Según datos del propio consistorio, la Guàrdia Urbana impuso 4.152 denuncias a lo largo de 2024 por esta infracción, con sanciones que oscilan entre los 50 y los 100 euros.

El refuerzo de la disciplina en el estacionamiento llega acompañado de una ampliación progresiva de plazas específicas para motos en la calzada. Durante el actual mandato municipal, se han habilitado cerca de 2.500 nuevas plazas, de las cuales 200 se ubican en entornos sensibles como zonas escolares y hospitalarias, donde el flujo de peatones es especialmente elevado y se busca garantizar la seguridad y accesibilidad.

El Ayuntamiento prevé continuar esta expansión. La estimación municipal apunta a que, una vez se señalicen los equipamientos pendientes, se podrán generar más de 700 plazas adicionales en la calzada, con el objetivo de ofrecer alternativas suficientes y reducir el uso indebido de las aceras.

El aumento del control ya es visible en los primeros meses del año pasado. Solo entre enero y febrero, la Guàrdia Urbana interpuso 717 sanciones por motos mal estacionadas sobre el pavimento peatonal. El consistorio recuerda que las aceras deben quedar libres para el tránsito seguro de personas, especialmente para colectivos vulnerables como personas mayores, familias con cochecitos o personas con movilidad reducida.

Con esta estrategia, Barcelona busca compatibilizar la alta presencia de motocicletas -uno de los vehículos más utilizados en la ciudad- con la protección del espacio público y la movilidad peatonal. Desde el Ayuntamiento insisten en que disponer de más plazas en calzada facilitará cumplir la norma y reducirá las conductas incívicas, mientras la Guàrdia Urbana mantendrá el control para garantizar su cumplimiento.

La Ordenanza de Circulación, Peatones y Vehículos (OCVV) establece que las motocicletas deben aparcar preferentemente en la calzada, dentro de las plazas específicamente habilitadas. Solo podrán estacionar en la acera cuando no exista prohibición expresa y siempre que esta tenga más de tres metros de ancho, además de no ocupar zonas de carga y descarga, espacios reservados para personas con movilidad reducida o áreas destinadas al aparcamiento de bicicletas. Si el estacionamiento en acera está permitido, deberá realizarse a medio metro del bordillo y en paralelo cuando la acera tenga menos de seis metros. En caso de que supere esa anchura, se permitirá hacerlo en semibatería. En cualquier situación, será obligatorio mantener un pasillo libre de al menos tres metros para garantizar el paso de peatones.

La ordenanza también prohíbe de forma explícita estacionar motos junto a los aparcamientos de bicicletas, en los pasos de peatones, sobre los carriles bici o en lugares donde puedan impedir el uso de contenedores. Además, veta atar motocicletas a árboles, semáforos, bancos, contenedores, papeleras, marquesinas de transporte u otros elementos del mobiliario urbano cuando ello interfiera con la movilidad peatonal o altere la función de dichos elementos.