
Los radares de la DGT recaudaron 246,8 millones de euros durante 2025, un 14% más que el año anterior. Solo 50 dispositivos acumularon más de 1,3 millones de denuncias.
22 de octubre de 2026 (09:57 CET)
La DGT bate su récord de recaudación con los radares: casi 247 millones de euros en multas
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Los radares de la Dirección General de Tráfico (DGT) han alcanzado un nuevo récord de recaudación en España. Durante 2025, las multas por exceso de velocidad generaron 246.802.934 euros, una cifra que supone un incremento del 14% respecto al año anterior, según los datos recopilados por Automovilistas Europeos Asociados (AEA).
El informe revela además que el dinero recaudado por los excesos de velocidad representa ya el 41,5% del total de ingresos procedentes de las multas gestionadas por la DGT, sin incluir Cataluña y País Vasco, comunidades que tienen transferidas las competencias de tráfico.
Sin embargo, uno de los datos más llamativos no está únicamente en el dinero ingresado, sino en la elevada concentración de denuncias en un número reducido de radares.
Solo 50 radares acumularon más de 1,3 millones de multas
Según el estudio de AEA, 50 radares de los más de 1.000 que tiene desplegados la DGT concentraron 1.342.285 denuncias durante 2025.
Esto significa que una pequeña parte de los dispositivos de control de velocidad es responsable de una proporción importante de las sanciones que se imponen cada año en las carreteras españolas.
La asociación considera que esta concentración vuelve a abrir el debate sobre la ubicación de los radares. Mientras que la DGT defiende su utilización como herramienta para reducir la siniestralidad, AEA cuestiona que numerosos dispositivos estén situados en vías de gran capacidad, donde pueden detectar un elevado volumen de infracciones.
El radar que más multa de España está en Valencia
El dispositivo más activo de 2025 se encuentra en el kilómetro 326 de la A-7, a la altura de La Canyada, en Valencia. Durante el pasado año registró 90.766 denuncias, frente a las seis contabilizadas en 2024.
Esto supone una media de casi 249 denuncias diarias, aproximadamente una cada seis minutos.
En segunda posición aparece el radar situado en el kilómetro 7 de la CV-905, en Alicante, con 72.557 denuncias. El tercer puesto corresponde al dispositivo del kilómetro 127 de la A-15, en Navarra, que contabilizó 67.445 infracciones.
Estos tres radares acumularon conjuntamente más de 230.000 denuncias durante el último ejercicio.
Valencia, Madrid y Cádiz lideran la recaudación
El informe también permite conocer cuáles fueron las provincias donde más dinero se ingresó a través de las sanciones por exceso de velocidad.
Valencia encabezó la clasificación con 18,9 millones de euros, una cifra que representa un incremento del 87% respecto al ejercicio anterior.
Por detrás aparecen Madrid, con 17,9 millones de euros; Cádiz, con 16,5 millones; Alicante, con 13,2 millones; y Málaga, con 12,6 millones.
El caso valenciano resulta especialmente significativo por el fuerte incremento registrado durante el último año, coincidiendo con la elevada actividad de algunos de sus dispositivos de control.
¿Se colocan los radares para evitar accidentes o para recaudar?
La publicación de estos datos ha reabierto el debate sobre el papel de los controles de velocidad en España.
AEA cuestiona que una parte importante de las denuncias se concentre en autopistas y autovías, mientras que las carreteras convencionales presentan mayores problemas de siniestralidad.
Por su parte, la DGT mantiene que el control de velocidad es una herramienta fundamental para reducir los accidentes y sus consecuencias, especialmente entre los usuarios más vulnerables de las carreteras, como los motoristas.
En cualquier caso, los casi 247 millones de euros recaudados en 2025 suponen un nuevo máximo en los ingresos por multas de velocidad, con un crecimiento notable respecto al año anterior.
Unas cifras que ponen de manifiesto el peso de los radares en la vigilancia del tráfico en España y que vuelven a situar su ubicación y finalidad en el centro del debate sobre seguridad vial.
