Hace unos días saltaba la noticia en Italia de la confiscación de Moto Guzzi V35 Imola que en su momento formaron parte del parque móvil de los Carabinieri. Al parecer un ciudadano de unos 30 años, residente en la localidad de Alatri, en la provincia de Frosinone, puso un anuncio de venta de las motos en un conocido portal online del país alpino.
Las tres Moto Guzzi V35 Imola seguían rotuladas con las insignias oficiales
El problema, según detallan algunos medios locales que tuvieron acceso a la información del atestado, no es el hecho de que las tres Moto Guzzi V35 Imola fueran antaño vehículos oficiales del Estado. Tampoco que su actual propietario las tuviera en venta. Al parecer el delito radica en querer venderlas sin haberle retirado los citados rótulos (adhesivos) identificativos.
Es aquí donde el asunto se ha convertido en objeto de debate allá donde se haya publicado la noticia. Básicamente porque todo el mundo coincide en una cosa: ¿Cómo es posible que el Estado no se encargara de eliminar todos los elementos oficiales que equipaban e identificaban a estas Moto Guzzi V35 Imola antes de su venta oficial?
En Italia, al igual que en nuestro país, es posible hacerse con vehículos de los cuerpos de seguridad del Estado que en su momento estuvieron plenamente operativos. Lo que no es legal (al menos en Italia), es comerciar con ellos sin eliminar previamente los citados elementos identificativos. Podemos entender que esto sea de obligado cumplimiento cuando hablamos, por ejemplo, de los sistemas de sirena de emergencia que montan.
También cualquier tipo de iluminación exclusiva para este uso. Por el contrario es poco entendible que a alguien se le confisquen tres antiguallas, claramente fuera de servicio en todos los aspectos y muy probablemente con el único fin de convertirse en un elemento estático dentro de cualquier colección de motos.
Sin embargo, como todos sabemos, a nadie le exime del cumplimiento de la ley incluso aunque la desconozca, por lo que todo hace presagiar que al implicado de las tres Moto Guzzi V35 Imola confiscadas lo van a “pasar por la piedra”. Algo muy nuestro, pero que parece también tener muy interiorizado la maquinaria estatal italiana. Si no me creéis echar un ojo a la noticia y leer los comentarios que hay publicados en la misma. Ver para creer.
