Entra en vigor la nueva obligación de la DGT para motoristas: el chaleco reflectante pasa a ser un elemento indispensable en las motos

Entra en vigor la nueva obligación de la DGT para motoristas: el chaleco reflectante pasa a ser un elemento indispensable en las motos
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Cuando se habla de equipamiento de seguridad para motoristas, toda la atención suele centrarse en la chaqueta, el casco, los guantes y las botas. Sin embargo, la última reforma del Reglamento General de Circulación que modifica aspectos de los últimos tres elementos ha vuelto a poner sobre la mesa otra prenda mucho más sencilla, económica y, en determinadas situaciones, decisiva: el chaleco reflectante.

Aunque muchos usuarios creen que esta prenda solo afecta a conductores de coche, lo cierto es que la DGT insiste cada vez más en su importancia también para quienes se desplazan sobre dos ruedas. Tanto que a partir de este jueves 1 de octubre pasa a ser obligatoria. El motivo es sencillo: una avería, un accidente menor o cualquier incidencia que obligue al motorista a detenerse en el arcén puede convertirle en una de las personas más vulnerables de la carretera.

Por eso, uno de los mensajes que acompaña a la nueva normativa oficializada por el Real Decreto 518/2026 es claro: el chaleco debe formar parte habitual del equipamiento de la moto. No se trata de circular con él puesto durante todo el trayecto, sino de llevarlo siempre a mano para poder utilizarlo en situaciones de emergencia o cuando las condiciones de visibilidad sean especialmente complicadas.

“3. Las motocicletas deberán llevar un chaleco reflectante de alta visibilidad que reúna los requisitos de los equipos de protección individual”, especifica el añadido al apartado 3 del anexo XII sobre accesorios, repuestas y herramientas en los vehículos.

Muchos motoristas guardan bajo el asiento herramientas básicas, documentación, un juego de luces o incluso un pequeño kit antipinchazos. A partir de ahora, es obligatorio añadir también un chaleco reflectante fácilmente accesible. De poco sirve tenerlo escondido en una maleta cerrada o en el fondo de un equipaje si es necesario localizarlo rápidamente junto a una vía con tráfico intenso.

La razón es evidente. En una carretera convencional, una autopista o una autovía, la visibilidad puede marcar la diferencia entre ser detectado por otros conductores con suficiente antelación o pasar prácticamente desapercibido. Y cuando un motorista se encuentra fuera de la moto, junto al arcén o caminando por la calzada, pierde gran parte de la protección que le proporciona su vehículo.

La reforma impulsada por la DGT busca reforzar precisamente esa seguridad preventiva. Igual que ahora será obligatorio utilizar guantes en vías interurbanas y calzado cerrado en cualquier tipo de trayecto, el chaleco gana protagonismo como un elemento que conviene llevar siempre encima, incluso aunque nunca llegue a utilizarse.