![]()
Todos los fabricantes de la automoción disputan la loca carrera de la sostenibilidad 100% ecológica, pulsando las teclas de todos los posibles combustibles del futuro.
Lo están probando con la electricidad, el hidrógeno, el biogás y la gasolina sintética, pero gracias a un reciente descubrimiento el amoníaco gana enteros como combustible limpio del futuro.
Actualmente, el amoníaco es el segundo producto químico más producido en el mundo, donde alrededor del 80% se utiliza como fertilizante agrícola. Pero no es barato energética y medioambientalmente hablando.
Y es que, por cada tonelada de amoníaco producida, se liberan alrededor de 2,4 toneladas de dióxido de carbono (CO2) si contamos todos los procesos energéticos empleados en su elaboración.
Pero este producto, que es una combinación de nitrógeno e hidrógeno, tiene un enorme potencial en el sector energético, ya que puede almacenar más de 20 veces más energía en peso que las baterías de litio de los coches eléctricos actuales.
Ya se produce gasolina sintética, otra de las alternativas ecológicas.
Zero
Ya hace tiempo que se busca con ahínco una solución para producir amoníaco ecológico. Así, tres empresas danesas han puesto en marcha en 2024 la primera planta productora de amoníaco verde del mundo, que lo produce solo con energías renovables, solar y eólica concretamente.
A pesar de que es totalmente libre de emisiones, este amoníaco aún consume energía para su elaboración. ¿Y si hallásemos la manera de producirlo sin aportar nada de energía, ni siquiera eólica o solar?
Todo un reto que parece haber hallado la solución en las entrañas de la Tierra. Sí, el subsuelo terrestre puede ser utilizado como una factoría para elaborar amoníaco.
La fábrica de amoníaco verde de Skovgaard Energy, en Ramme, Dinamarca, inaugurada en 2024.
Skovgaard Energy
No es ninguna tontería, porque la Tierra también produce hidrógeno de manera natural conocido como hidrógeno blanco, por lo que es posible que también produzca amoníaco.
Así, por suerte, parece que se ha encontrado una manera que nos ahorra las toneladas de emisiones de dióxido de carbono, responsable del efecto invernadero, así como añadir energía eólica o solar.
Las entrañas de la Tierra misma son un reactor geoquímico natural, capaces de producir amoníaco bajo tierra. Ello es el resultado de unir el calor y la presión naturales del subsuelo terrestre, combinados con la reactividad de los minerales ya presentes en el terreno.
Para producir amoníaco se necesita inyectar agua enriquecida con nitrógeno en un subsuelo rico en minerales de hierro. El calor y la presión del interior de la Tierra ayudarán a hacer el resto, generando amoníaco con cero aportes de energía.
Lee también
Puede parecer increíble, pero de este modo es posible producir amoníaco como combustible sin emisiones de CO2 ni gasto energético. Cabe destacar que sí, es 100% ecológico, pero sigue necesitando de recursos naturales para producirse, en este caso agua con nitrógeno, además de los compuestos de hierro del subsuelo que, evidentemente, se desgastan en el proceso.
Pero esto es solo el principio de lo que puede ser el verdadero futuro de la automoción en el mundo.
