The Bearded Mechanic es un conocido youtuber estadounidense apasionado de las restauraciones de motos. En su canal de YouTube nos muestra el resultado final de sus proyectos, además de deleitarnos con todo el proceso que conlleva un proyecto de este tipo. Uno de sus últimos videos titulado “Motos turbo. ¡Primera vez en carretera en décadas!”, nos acerca el meticuloso trabajo realizado sobre sendas Yamaha XJ650 Seca Turbo y Honda CX500 Turbo, anteriormente arrumbadas durante años.
La moda de los modelos turboalimentados
A comienzos de la década de los años 80 del pasado siglo, las cuatro grandes marcas japonesas, Honda, Suzuki, Yamaha y Kawasaki, intentaron acoplar turbocompresores a sus motocicletas deportivas, algo que en el caso de las tres primeras tuvo un recorrido bastante corto y que, sin embargo, en Kawasaki fue mejor explotado e incluso logró un cierto éxito.
De aquella moda pasajera nacieron modelos como la GPz Turbo 750 o la Suzuki XN85 Turbo. Ambas representaban el sumun tecnológico de las dos compañías niponas. De manera paralela Yamaha y Honda también supieron jugar sus cartas con las respectivas XJ650 Seca Turbo y CX500 Turbo. Incluso de esta última, en 1983 y durante una sola temporada, la firma del ala dorada también comercializó una variante “seis y medio” del modelo.
“The Bearded Mechanic” vuelve con un apasionante proyecto
En los últimos días, el canal de YouTube “The Bearded Mechanic” publicaba uno de esos videos que tanto nos gustan a los apasionados de las Old School. En especial de esas rarezas que a día de hoy son verdaderos objetos de culto por muchos aficionados a las motos de finales del siglo pasado. La XJ650 Seca Turbo y CX500 Turbo que protagonizan el último proyecto de Craig (El Mecánico Barbudo), son un buen par de ejemplos de ello.
La primera de ellas está equipada con un motor tetracilíndrico turboalimentado de 653 cc, refrigerado por aire y alimentado por cuatro carburadores Mikuni de 30 mm. En su momento la marca declaraba casi 90 CV de potencia a 9.000 rpm, convirtiéndose en una de las motos matriculables más especiales del momento. Por su parte Honda ofrecía su CX500 Turbo dotada de una turbina de dimensiones casi microscópicas, con rotores de 51 mm de diámetro que eran capaces de girar a 200.000 revoluciones por minuto.
La marca declaraba entonces 82 cv de potencia lo que obligó a reforzar algunas piezas internas del motor base desde el que partían, montado en la variante estándar sin turbo. También incluyó encendido digital, inyección electrónica, suspensión trasera Pro-Link, anti hundimiento en la horquilla, frenos con pinzas de dos pistones, nuevas llantas Comstar, etc. En cuanto a las unidades rescatadas por Craig, tal y como explican desde Ride Apart:
“La CX500 Turbo presenta cierta decoloración y agrietamiento en su parabrisas, el de la Seca luce sorprendentemente bien para su edad… ambas motos formaron parte de una colección privada durante entre 20 y 30 años”. Como era de esperar, al desmontar se encuentran con multitud de problemas con los que no contaban inicialmente. Por ejemplo, en el sistema de frenado de la Yamaha.
Ya, al final del video, después de que logran poner en marcha ambas motos, vuelven a tener problemas con esta parte, teniendo que instalar latiguillos de freno nuevos. “La Yamaha también necesita pastillas de freno delanteras nuevas, ya que las viejas están muy desgastadas”, apuntan nuestros compañeros. Concluyen: “es asombroso ver a alguien con la combinación de paciencia, conocimiento, herramientas y recursos generales para revivir con éxito estas dos motos y devolverles algo parecido a su antiguo esplendor”.
