¿40 CV son suficientes? Probamos las Bajaj Pulsar 400 y Dominar 400

De ruta con Bajaj ¿De verdad necesitas más de 400 cc?
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Bajaj Pulsar y Dominar 400 una opción muy razonable.

Durante décadas, en España hemos vivido bajo una máxima que parecía prácticamente incuestionable: “caballo grande, ande o no ande”. En el mundo de la moto, esa filosofía ha tenido una traducción muy clara: más cilindrada, más potencia, más equipamiento, mejores suspensiones, frenos más sofisticados y, por supuesto, un precio cada vez mayor.

Durante años hemos visto cómo las motocicletas de 100, 120 o incluso más de 150 CV se convertían en algo relativamente habitual entre usuarios que, en muchos casos, ni necesitaban ni tenían la experiencia necesaria para aprovechar semejante potencial. Cubicajes por encima de los 1.000 cc era nuestro pan de cada día.

Pero el mercado está cambiando…

De ruta con Bajaj ¿De verdad necesitas más de 400 cc?

No solo las grandes trail empiezan a explorar cilindradas más racionales. Las marcas están recuperando motores de media cilindrada y más motos A2 han dejado de ser vistas exclusivamente como una etapa intermedia antes de dar el salto a una moto grande. Y, sobre todo, cada vez hay más usuarios que empiezan a preguntarse algo que quizá deberíamos habernos preguntado hace mucho tiempo:

¿Qué moto necesito realmente?

Cuesta responder a esta pregunta porque nos obliga a desprendernos de muchos prejuicios. No pienses en qué moto te gustaría tener, ni qué moto puedes comprar. La clave es qué moto necesitas para tu día a día.

Y es precisamente ahí donde una moto de alrededor de 400 cc y unos 40 CV empieza a tener muchísimo sentido. Durante estos días hemos podido probar dos modelos de Bajaj, la Pulsar 400 y la Dominar 400, recorriendo diferentes tipos de carretera y utilizando ambas prácticamente como lo haría cualquier usuario normal: ciudad, autopista, carreteras secundarias, curvas y desplazamientos cotidianos.

De ruta con Bajaj ¿De verdad necesitas más de 400 cc?

Y la experiencia me ha llevado a una conclusión bastante sencilla: Quizá hemos estado comprando demasiada moto.

Lo primero que hay que hacer es desterrar una idea bastante extendida: que una moto de 400 cc es una moto “pequeña” o que 40 CV son insuficientes. No lo son. Una motocicleta de alrededor de 40 CV, especialmente si tiene un peso contenido, es capaz de moverse con muchísima soltura en prácticamente cualquier escenario cotidiano.

Permite circular por autopista, adelantar, incorporarse con seguridad, viajar, subir puertos de montaña y disfrutar de una carretera de curvas. ¡Tiene una velocidad punta de casi 170 km/h!

Y además lo hace con una característica que me parece especialmente interesante: es una potencia que se puede aprovechar de verdad. Porque aquí existe una diferencia importante entre tener más de 100 caballos en tu puño a 40 caballos.

De ruta con Bajaj ¿De verdad necesitas más de 400 cc?

Una moto de alta gama de más de 100 caballos nos dará sensaciones impresionantes. Aceleración, frenada, paso por curva, suavidad… tecnología. Una pasada. Pero la realidad es que, en carretera abierta y especialmente en el día a día, una parte muy pequeña de esas prestaciones está realmente disponible para ser utilizada de forma razonable.

Con 40 CV, en cambio, puedes abrir el acelerador con fuerza, aprovechar todo su recorrido y sentir realmente que estás utilizando buena parte todo lo que te ofrece la moto. Y eso también es divertido y te hace sentir mejor piloto.

El verdadero lujo: no necesitar más

De ruta con Bajaj ¿De verdad necesitas más de 400 cc?

La Pulsar 400 y la Dominar 400 comparten una filosofía que me parece especialmente interesante. Son motos sencillas, robustas y relativamente ligeras, equipadas con un motor monocilíndrico de casi 400 cc que ofrece una respuesta muy viva. No pretenden competir con una super naked ni con una maxitrail de 150 CV. Y precisamente por eso funcionan.

La Pulsar tiene un planteamiento naked, con diseño agresivo y un una electrónica de hoy día. La Dominar, por su parte, tiene una filosofía algo más cercana al concepto trail asfáltico y una posición que puede resultar especialmente práctica para recorrer más kilómetros. En mercados como India, además, este tipo de motocicletas monocilíndricas se utilizan también en carreteras y caminos sin asfaltar, lo que dice bastante de la filosofía de robustez con la que han sido concebidas. Son dos motos diferentes, pero con una misma idea detrás: hacer mucho con relativamente poco.

Lo económico no es solo el precio de compra

De ruta con Bajaj ¿De verdad necesitas más de 400 cc?

Cuando hablamos de una moto económica, normalmente pensamos exclusivamente en cuánto cuesta comprarla. Y es un error. Un vehículo económico también puede ser aquel que cuesta poco mantener.

Los datos hablan por si solos:

Consumo: Con consumos que pueden situarse por debajo de los 3 litros cada 100 kilómetros. Calcula el coste anual en combustible… a veces es casi ridículo. Si haces 5.00 kilómetros al año, gastarás 250 euros aproximadamente en gasolina. Unos 20 euros al mes.
Desgaste de componentes: Una de las grandes ventajas de una motocicleta de potencia contenida está en algo que muchas veces no aparece en las fichas técnicas: el coste del desgaste. Neumáticos, pastillas de freno, kit de transmisión, embrague… Y todos aquellos elementos que, inevitablemente, sufren con el uso.

No significa que una moto de 40 CV no desgaste estos componentes. Evidentemente lo hace, pero las exigencias a las que se someten determinados componentes son menores que en una motocicleta mucho más potente y pesada. No necesitas un neumático capaz de soportar aceleraciones brutales. No necesitas un sistema de frenado dimensionado para detener una máquina de 250 kilos que circula a velocidades muy elevadas. No estás sometiendo constantemente el conjunto mecánico a enormes cargas. Y al final todo eso se traduce en algo muy sencillo: menos dinero y menos preocupaciones. El mantenimiento de una moto sigue existiendo. Hay que revisar, cambiar aceite, tensar y engrasar la cadena y cumplir con las revisiones oficiales. Pero la sensación general es la de tener una herramienta sencilla que no exige demasiado.

Coste psicológico: Este es, probablemente, uno de los argumentos que más me ha hecho pensar durante esta prueba. ¿Qué sientes cuando aparcas una moto de 4.000 euros en la calle? ¿Y qué sientes cuando aparcas una moto de 15.000 o 20.000 euros?

La respuesta seguramente no sea la misma. Cuando tienes una moto muy cara, cada vez que la dejas fuera de tu alcance visual existe una preocupación adicional sobre cómo la encontrarás a tu vuelta. Incluso siendo extremadamente cuidadoso, esa preocupación está ahí. Y, sinceramente, condiciona. Puedes acabar buscando dónde aparcar. Puedes evitar determinados sitios. Puedes pensar dos veces si llevar la moto o el coche. Con una moto económica esa preocupación prácticamente desaparce o disminuye muchísimo. Y esa despreocupación también es una forma de calidad de vida.

Facilidad a los mandos y ligereza

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Otro de los grandes argumentos de las motos de esta categoría es el peso. Una moto ligera es una moto que resulta más fácil de manejar en cualquier circunstancia: En parado. Al aparcar. Al moverla. En los atascos. En ciudad. Y, por supuesto, en manos de un conductor que no tenga una gran experiencia.

Llegar razonablemente bien al suelo, tener una posición cómoda y poder mover la moto con facilidad son aspectos que muchas veces desaparecen cuando empezamos a buscar motos cada vez más grandes.

La paradoja: una moto más potente no siempre es una moto más rápida en la vida real.

De ruta con Bajaj ¿De verdad necesitas más de 400 cc?

En ciudad, por ejemplo, una motocicleta ligera y estrecha puede desenvolverse con muchísima facilidad. En determinados desplazamientos urbanos, puede incluso permitirte llegar antes que una motocicleta mucho más potente simplemente porque es más manejable y requiere menos esfuerzo.

De un punto A a un punto B, ¿realmente hay tanta diferencia?

Esta es otra pregunta interesante. Imaginemos un desplazamiento de Madrid a cualquier localidad cercana. ¿Vamos a llegar mucho antes con una moto de 100 CV que con una de 40?

En términos estrictamente prestacionales, evidentemente sí existe una diferencia. Pero cuando hablamos de circulación real, con tráfico, límites de velocidad, semáforos, incorporaciones, rotondas y carreteras congestionadas, la diferencia de tiempo puede ser mucho menor de lo que imaginamos. De hecho, es prácticamente nula si respetamos los límites de velocidad.

Y eso nos lleva a una cuestión interesante: Estamos pagando muchísimo dinero por unas prestaciones que quizá solo podemos utilizar durante una fracción muy pequeña del uno de esa moto en toda su vida útil.

El A2 deja de ser una limitación

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Durante años hemos considerado el carnet A2 como una especie de periodo de transición. “Me saco el A2 y dentro de dos años me compro una moto grande”. Pero quizá deberíamos empezar a cambiar esa mentalidad. Porque una moto A2 no tiene por qué ser una moto de paso. Puede ser la moto definitiva de muchas personas que priman la lógica frente a otros aspectos a la hora de la decisión de compra.

No hay que ser hipócrita. Una moto con motor de A2 no transmite lo mismo que una superior. Es innegable que a nivel de sensaciones es una batalla perdida. Pero divertirse encima de una moto no consiste exclusivamente en tener prestaciones máximas. También consiste en saber aprovecharlas.

Y una moto ligera, con un motor con carácter, una respuesta directa y un buen comportamiento en curvas puede proporcionar muchísimas satisfacciones. De hecho, existe una diversión muy particular en conducir una moto intentando sacar todo lo que tiene.

La robustez también es parte de la ecuación

De ruta con Bajaj ¿De verdad necesitas más de 400 cc?

Hay otro aspecto que me parece especialmente interesante en el caso de Bajaj. Estas motos están concebidas para mercados donde la motocicleta tiene una importancia muy diferente a la que tiene en Europa. En países como India, la moto es una herramienta de movilidad fundamental para millones de personas. Y la robustez, la sencillez mecánica y los costes de utilización son factores fundamentales.

Bajaj tiene una enorme presencia internacional y modelos de esta familia se utilizan en mercados como el latinoamericano, donde la motocicleta forma parte del día a día de millones de usuarios. Solo en Colombia venden más de 100.000 Bajaj al año.

Si en países con carreteras en peores condiciones son el arma perfecta para el día a día de miles de personas… Imagina lo que pueden durar en Europa.