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La importancia de conocer la normativa queda patente al ver las cifras de recaptación de las zonas de bajas emisiones (ZBE) en el Reino Unido. El país, con su capital Londres siendo una de las pioneras en prohibir la circulación a los vehículos más contaminantes en 2019, ya ha superado los 10 millones de multas desde la implantación de estas zonas de circulación restringida. El monto de las sanciones ascendería a los 1.300 millones de euros.
Una petición de información pública (FOI, en su acrónimo inglés) impulsada por MotorEasy acaba de desvelar que solo en Londres, Bradford y Portsmouth se han registrado la friolera de 10 millones de sanciones por no respetar las Clean Air Zone (CAZ), la versión británica de las ZBE en España, implantadas algo más tarde.
“Es interesante ver que estudios robustos señalan los efectos positivos en la salud de estas zonas”, comenta Duncan McClure Fisher, fundador de la consultora de vehículos. “El problema es que con ocho zonas de emisiones restringidas operando en Inglaterra y otras tantas en Escocia, y con cada administración poniendo sus propias reglas, es fácil que los motoristas sean cazados cuando viajan a una nueva ciudad, enfrentándose a una multa inesperada”.
“No hay duda de que las diferentes normativas en las CAZ llevan a la confusión, con los conductores golpeados por sanciones de 120 libras antes incluso de haber aparcado”, añaden desde la consultoría especializada. “Resulta vital hacer los deberes antes de ponerse en marcha y revisar los requisitos ambientales de cada ciudad”, recomiendan.
Marca de la zona de bajas emisiones en Londres, capital del Reino UnidoWikimedia Commons / David Hawgood
Desde la implantación de la ULEZ (Ultra low emission zone) en Londres, en 2019, 14 zonas similares han sido creadas en el país. Hasta 300.000 conductores fueron multados en repetidas ocasiones, y varias asociaciones recuerdan revisar siempre la corrección de estas multas, ya que pueden ser incorrectas.
El gobierno británico cuenta con varias webs oficiales para comprobar la posibilidad de acceder a distintas ciudades usando la matrícula del propio vehículo, un sistema que en España se simplifica a través del uso de las pegatinas de la DGT. Eso sí, hace falta comprobar también la normativa municipal de cada población para comprender si ya se aplican medidas restrictivas en sus respectivas zonas ZBE.
